Más de dos siglos después, en la misma plaza donde antaño se situaba la histórica fortaleza, un centenar de españoles se han vestido de rojo y de blanco para seguir a su selección en la segunda semifinal de Mundial de su historia.
"Dan ganas de ganar justo hoy. Ya nos quedamos con ganas de tener la final el 14 de julio durante la Eurocopa", afirmó en la cola de un bar en la Plaza de la Bastilla Javi, canario que vive en París con su pareja desde hace tres años.
En una planta enteramente reservada a los españoles, como un pequeño enclave en la capital francesa, la Roja se sigue y se anima como en un bar de Madrid o de cualquier otra ciudad o pueblo de España.
"Estamos en minoría: eso nos motiva más y la verdad que sería increíble, épico, ganarles en el día de la Fiesta Nacional. Sería increíble fastidiarles un poquito este día tan grandioso", añadió desde la barra Alba, gallega afincada en París.
En ello coincidió Álvaro, sevillano que trabaja como dentista en París: "si yo fuese francés y estuviese en Madrid el 12 de octubre, que sería lo mismo, me daría un subidón ganar a España", afirmó.
A ellos pronto se une una joven francesa de París, Lou, que viste la camiseta de la Roja y animará a España pese a la euforia francesa: "Es un riesgo que hay que correr", subrayó.
"(Mis amigos) apoyan todos a Francia, pero al principio animaban a las selecciones con las que compartían orígenes. La diferencia es que España es muy fuerte y hemos llegado a la semifinal", dijo la joven, de raíces catalanas.
España repite este martes la alineación con la que ganó a Bélgica, con Fabián en lugar de Pedri, para enfrentar a la Francia de Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise.
Los últimos encuentros Francia-España se disputaron en semifinales internacionales y, en ambos casos, España resultó victoriosa: tanto en la Liga de Naciones de 2025, cuando venció 5 a 4, como en la Eurocopa de 2024, en la que ganó por 2 a 1.
En lo que respecta a las expectativas galas, el seleccionador francés, Didier Deschamps, opinó en declaraciones a los periodistas que "no tiene sentido buscar venganza" y dijo estar únicamente interesado en el partido, al tiempo que dio la enhorabuena a la selección española por las victorias pasadas.
Por su parte, el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, asumió este martes en el canal BFMTV que, "dado que la selección francesa va a ganar esta noche", será necesario desplegar el dispositivo de seguridad que corresponde a las celebraciones.
En cualquier caso, para alzarse con la Copa y coser otra estrella sobre el escudo, el conjunto que resulte victorioso deberá enfrentarse el próximo domingo en Nueva Jersey a quien resuelva la otra semifinal de este mundial: Argentina o Inglaterra.
Para preparar el seguimiento de los últimos cruces del mundial, París ha peatonalizado secciones dedicadas en dos barrios desde el pasado jueves: Le Marais, en el centro histórico de la capital, y La Roquette, en el flanco oriental de la plaza de la Bastilla.
En total, son unas 60 hectáreas de la ciudad que se convertirán en una gigantesca zona de seguimiento, como parte del plan municipal 'La Fan Zone es París'.
Aunque el Francia-España llega en un momento de festejo nacional para los franceses, en los días anteriores al encuentro se han sucedido los comentarios contra sus jugadores por ser, en muchos casos, hijos de inmigrantes africanos.
Es el caso de la senadora paraguaya Celeste Amarilla, que se refirió al delantero del Real Madrid Kylian Mbappé, autor del gol que eliminó a Paraguay del mundial, de "camerunés colonizado" que fingía ser francés, entre otros improperios.
A ello se suman las palabras del expresidente del gobierno Mariano Rajoy, quien el pasado viernes publicó una columna en la que se refería a la selección francesa como "una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses".
