Central Park congrega a 50.000 personas en la mayor 'watch party' para la gran final

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Nueva York, 19 jul (EFE).- Tres pantallas gigantes con el imponente horizonte de Manhattan como telón de fondo presiden este domingo el Great Lawn de Central Park, donde se espera a 50.000 personas para crear la 'watch party' (fiesta de visionado) oficial más grande del planeta para presenciar la final del Mundial 2026 entre España y Argentina.

Desde el mediodía, el emblemático parque neoyorquino se ha llenado de música en vivo, vendedores de comida y una marea de aficionados que no consiguieron un asiento en el estadio.

"Intentamos comprar entradas para el partido, pero nos fue imposible por ser muy caras", relata a EFE Daniel Roure, quien luce la cara completamente recubierta de pintura roja y amarilla, y que vino desde Filadelfia con su hijo a festejar la final del Mundial en la Gran Manzana.

Por su parte, Zuly viajó desde Chicago para ver el partido desde Central Park. La beliceña acudió con la camiseta de Argentina, ya que asegura que la emoción trasciende fronteras.

"Soy muy fan de Argentina desde hace mucho tiempo. Crecí viendo fútbol con mi papá, que era hincha de Argentina, y entonces me quedó eso", explica a EFE Zuly.

En el Great Lawn no solo se ven los colores de Argentina y España, sino los de otros muchos países que jugaron este año el Mundial.

"La final es de todos", comenta a EFE Jerry González, que acudió a la fiesta con la camiseta de la selección de Colombia, pese a que hoy anima a la Albiceleste, mientras que su amigo Santiago Pérez fue con la camiseta de México y confiesa que va con España.

En una rueda de prensa celebrada esta semana previa a la gran cita de hoy, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó el impacto social de la multitudinaria fiesta: "Este es un evento único en una generación, y los neoyorquinos de clase trabajadora merecen vivirlo, celebrarlo y beneficiarse de él", dijo en referencia a la celebración de hoy en Central Park.

Mamdani, un gran apasionado del fútbol, verá la final desde el MetLife Stadium de Nueva Jersey -oficialmente Estadio de Nueva York/Nueva Jersey durante el torneo- junto a 82.500 espectadores.

Las gradas contarán con una fuerte presencia política y de seguridad, ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto entregar el trofeo al equipo ganador.

La fiesta de Central Park es la joya de la corona, pero el área metropolitana está repleta de puntos de encuentro oficiales y no oficiales.

El Fan Village del Rockefeller Center ha transformado su mítica pista de patinaje para instalar una gran pantalla, mientras que el Jersey Fan Hub y la Brooklyn Fan Zone ofrecen pantallas y programación cultural.

La afición española calentó motores con una convocatoria masiva al mediodía en Times Square, para marchar junta y "hacer sonar el himno" hasta Hudson Yards.

Allí les espera otra pantalla gigante al aire libre junto al Mercado Little Spain del chef José Andrés, que, al igual que el histórico local La Nacional en la calle 14, lleva semanas con aforo completo y organizando alianzas con locales vecinos para no colapsar.

Por su parte, los hinchas argentinos llegaron a la final con la voz rota tras los masivos "banderazos" del sábado en Times Square y frente a la estatua de San Martín, en los márgenes de Central Park.

También tomaron la "Argentina Way", la calle del consulado rebautizada el pasado mes.

Su pasión ha contagiado incluso a la comunidad hispana no argentina; bares como el ecuatoriano Sabor Latino, en Queens, se han reconvertido en sedes albicelestes con entrada gratuita.