Mendoza firmó por cuatro años, además de una opción del equipo para extender la vinculación un quinto año.
La franquicia de Las Vegas compartió una fotografía del jugador estampando su firma, en un comunicado en el que destacó el último año de Mendoza en la Universidad de Indiana, a la que guió al título nacional de la NCAA.
Sus excelentes números la pasada temporada le valieron el premio Heisman, que reconoce al mejor jugador de fútbol americano universitario del año, convirtiéndose en el primer jugador de raíces cubanas en alzarse con este distinguido galardón.
El número 1 del 'draft' nació en 2003 en Boston, pero fue criado en Miami. Es hijo de Fernando Mendoza Sr. y Alejandra Mendoza, miembros de la diáspora cubana en el sur de Florida, que le inculcaron la "ética de trabajo cubana", en palabras del jugador.
En su primera campaña en la NFL, Mendoza tendrá la dura labor de reconducir a una franquicia que el año pasado firmó el peor récord de la liga (3-14), empatada con otros tres equipos, y que solo ha pisado una vez los 'playoffs' desde su traslado a Las Vegas en 2020.
