"Ha sido un gran día para el equipo. Ganar esta etapa era un objetivo, y además el recorrido nos resultaba favorable. No tenía dudas de que podía ganar, pero sé que a veces es difícil", señaló el ganador de la París Roubaix.
Van Aert comentó que "el plan era meternos en la escapada, pero fue una etapa muy difícil de controlar. Sabíamos que con Matthew Brennan, Bruno Armirail, Christophe Laporte y yo, teníamos corredores muy fuertes en este tipo de etapas". Un escenario para ganar, había que anticiparse y no perseguir. Todo salió a la perfección", precisó.
En su segunda Vuelta, Van Aert aseguró que está disfrutando muchos, sobre todo con la ausencia de esprinters puros.
Es mi segunda Vuelta y la estoy disfrutando mucho. La carrera está muy abierta y cambio mucho sin Tadej Pogacar. No hay tantos velocistas como en el Tour, y hay más oportunidades, se puede correr agresivo. Se adapta bien y luchamos por ganar etapas", dijo.
De cara al Mundial de Montreal, el campeón belga considera que la Vuelta es una buena preparación.
"La Vuelta es una muy buena preparación para el Mundial. Después de una gran Vuelta siempre tengo buenas piernas, luego 2 semanas son suficientes para descansar. El objetivo es el Mundial, tengo muchas ganas de ir", concluyó.
