"Tengo demasiadas emociones, es increíble, estoy absolutamente feliz. Fue una pelea grandísima, más que tenis", dijo Samsonova, 40 del mundo, tras el partido contra a suiza Belinda Bencic (17), que solventó por 3-6, 6-3 y 6-4.
Bencic afrontaba el duelo sin espacio de maniobra tras la derrota previa de Jil Tiechmann, y se vio la caras con una Samsonova sublime, que había disputado con victoria todos los dobles de esta semana, y que saltó a la pista central del O2 Arena en vez de Anastasya Pavlyuchenkova, a la que se diagnosticó lesión de rodilla.
La jugadora de Olenegorsk, de 22 años, había ganado también el viernes su cita individual frente la estadounidense Sloane Stephens.
Frente a Bencic, Samsonova alcanzó saques de 186 kilómetros por hora, y se mantuvo en la primera manga emparejada con la helvética hasta el 3-3, en que Bencic se despegó.
La rusa mantuvo su gran servicio en la segunda manga, que se llevó con catorce golpes ganadores, y forzando nueve errores en su rival.
Crecida en el set decisivo, Samsonova consiguió ruptura de saque en el primer juego y luego pudo mantener la distancia en el luminoso para ganar el partido por 3-6, 6-3 y 6-4 y dar el trofeo a su país.
Daria Kasatkina (28) venció en el primer partido a Jil Tiechmann, 6-2 y 6-4, en una partido donde la ansiedad pudo con la helvética, que cometió 31 errores no forzados.
La rusa, que disputó el primer individual de su equipo esta semana y ahora afrontó el primer duelo de la final, supo esperar a Tiechmann al final de la pista.
Y metió una nueva marcha cuando la situación lo requería, para lograr puntos de ruptura o cuando la rival se libraba de la ansiedad, y entonces le obligaba a cometer errores, 27 en total, para poner distancia en el luminoso.
