Zverev pone a prueba el huracán Alcaraz

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Luis Miguel PascualParís, 30 may (EFE).- ¿Quién puede detener el huracán Carlos Alcaraz? El español es a sus 19 años el fenómeno de la edición de 2022 de Roland Garros, convertido en el favorito de los aficionados, y se enfrentará al alemán Alexander Zverev por un puesto en sus primeras semifinales de un grande.

El duelo ha quedado algo eclipsado por el otro partido de cuartos entre el serbio Novak Djokovic y el español Rafa Nadal, el choque más esperando el torneo.

Frente a él, Zverev y Alcaraz representan el duelo entre la joven generación que viene durante años pidiendo paso y la todavía más joven, que quiere pasar por delante de la anterior y destronar a la vieja guardia.

Esa es la intención de Alcaraz, un tenista que quema las etapas con descaro y potencia, número 6 del ránking a sus 19 años, que llega con dos Masters 1.000, el de Miami y el de Madrid, bajo el brazo y batiendo marcas de precocidad.

Precisamente en la capital española derrotó con facilidad a Zverev por vez primera en tres duelos, la primera que se cruzaron sobre arcilla.

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El germano aseguró entonces que afrontaba aquel partido en malas condiciones y viene avisando de que esta vez no será igual.

A su favor, Zverev tiene que acumula más experiencia en rondas finales de torneos importantes. A sus 25 años, este martes disputará los cuartos por cuarta vez y un año después de haber alcanzado las semifinales, en las que cayó frente al griego Stefanos Tsitsipas.

Además, en 2020 alcanzó la final del Abierto de Estados Unidos y, salvo en Wimbledon, ha disputado el penúltimo escalón en todos los grandes.

ZVEREV, MÁS EXPERTO

Con cinco Masters Series a la espalda, Zverev era uno de los llamados a destronar al trío Nadal-Djokovic-Federer, junto con Tsitsipas o Andrei Medvedev, pero empieza a sentir ya la presión de una generación ascendente, liderada por Alcaraz.

El español es, sin duda, el que más deprisa corre en esa dirección, tanto por su tenis como por su personalidad.

A París llegó con una sola derrota sobre tierra batida y tras haber dado buena cuenta de prácticamente todos los capos del circuito, incluidos Nadal y Djokovic, a los que derrotó en Madrid.

Al poder de su raqueta suma una gran fe en sus opciones, que le llevan a reponerse de situaciones peligrosas, como la que tuvo en segunda ronda contra su compatriota Albert Ramos, que dispuso de una bola de partido.

Pero Alcaraz no se hundió, se aferró al triunfo y presentó sus credenciales para el título, al tiempo que envió un mensaje a sus rivales: no basta con tocarle para hundirle.

Su presencia en cuartos, junto a la del danés Holger Rune, también de 19 años, es un exponente del empuje de esa generación. Desde 1994 Roland Garros no contaba con dos menores de 20 años entre los ocho mejores.

El duelo se jugará en la central de París y en horario diurno, atendiendo a la petición del español, que ya había sido programado en dos ocasiones por la noche, síntoma del atractivo que tiene entre el público, que acude a llenar la pista para presenciar su tenis.

El duelo será también una confrontación de personalidades, el explosivo y protestón Zverev contra el humilde y callado Alcaraz.