El transalpino, séptimo del mundo, iba abajo en el segundo set tras haber ganado el primero contra el estadounidense Frances Tiafoe.
Frustrado, dio un puntapié a una pelota que le había lanzado un recogepelotas y la bola pasó cerca de la cabeza de una juez de línea que estaba en el fondo de la pista.
La situación no tuvo consecuencias, pero si hubiera golpeado a la juez podría haber sido descalificado.
Algo parecido le sucedió a Novak Djokovic en el Abierto de Estados Unidos de 2020 cuando jugaba contra el español Pablo Carreño en cuartos de final. El serbio dio un pelotazo y la bola golpeó a un juez.
Pese a que mostró su arrepentimiento, el supervisor de la pista decidió descalificar a Djokovic
