Fognini, el hombre que deseó que bombardearan Wimbledon

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Manuel Sánchez GómezLondres, 29 jun (EFE).- Durante la Guerra Mundial, 16 bombas cayeron en el All England Club. Una de ellas se estrelló en una de las esquinas de la pista central, llevándose 1.200 asientos por delante. La Luftwaffe lanzó unos 1.000 proyectiles en el barrio, para tratar de eliminar las fábricas cercanas y el puesto de mando del general Eisenhower, localizado en el cercano Bushy Park. En total, los nazis aniquilaron la vida de 155 vecinos de la zona.

Por eso fueron tan fuertes las palabras pronunciadas por Fabio Fognini en la pista 14 de Wimbledon en 2019, durante un partido contra Tennys Sandgren.

"Ojalá una bomba explotara en este club", dijo enfadado en el partido que acabó perdiendo ante el estadounidense.

Esa frase evocó un tiempo negro en el club londinense, cuando el verde impoluto de las pistas se cambió por huertos, criaderos para cerdos, gallinas y patos y los edificios cercanos se utilizaron para albergar a los bomberos de la zona, a la Cruz Roja y a la brigada de ambulancias. No hubo torneo entre 1940 y 1945 y, cuando volvió en 1946, no fue lo mismo por las pérdidas de la guerra y las restricciones y reconstrucciones de los años posteriores.

La organización, como no podía ser de otra manera, decidió multar al italiano y le quitó 25.000 euros de su premio, aumentando además la fama de jugador polémico que ya traía consigo Fognini, al que nadie quita que sea, al mismo tiempo, uno de los más carismáticos de la última década.

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Ganador de un título en Montecarlo en 2019, siendo este el apogeo de su carrera, Fognini es uno de esos tenistas de los que siempre se dice "lo que podría haber conseguido si hubiese querido".

Verle tocar la bola es un placer, por la facilidad con la que encadena efectos, coloca la pelota donde quiere y parece hacerlo sin aparente esfuerzo. El número de kilómetros que recorre durante un partido puede ser sorprendente, porque muchas veces, sobre todo en los años cuando mejor estaba, parecía plantarse en el medio de la pista y dictar desde ahí de una esquina a la otra sin inmutarse.

Así consiguió alguna de las mejores victorias de su carrera, como cuando remontó dos sets en contra a Rafael Nadal en el US Open 2015. Pese a que nunca pudo con Novak Djokovic (0-8), ni con Roger Federer (0-4), sí consiguió poner en apuros a Nadal varias veces y le derrotó en cuatro ocasiones, siendo las más sonadas Barcelona 2015, Montecarlo 2019 y la ya mencionada en Nueva York, porque esta fue la primera vez que el balear desperdició dos sets de ventaja en su carrera.

Además, tuvo sus piques con Nadal, al que acusó de pérdidas de tiempo y de fingir lesiones. "No me rompas los huevos. Siempre haces lo mismo", le espetó al campeón de 22 Grand Slam en Hamburgo 2015, cansado de que supuestamente tardara en sacar.

Ya venido a menos en los pasados años, a sus 38 años, Fognini se agarra aún a los últimos resquicios de su tenis. Entró de milagro en el cuadro final de este Wimbledon y el tenis le ha recompensado con un posible último baile en la pista central contra Carlos Alcaraz. Esa en la que una vez deseó que cayera una bomba.