Los ganadores de cada uno de los cuadros individuales se embolsarán 4,15 millones de dólares australianos, lo que supone un aumento del 19 por ciento y el finalista 2,15 millones, un 13 por ciento de incremento respecto al año pasado. Los semifinalistas 1,25 millones, según anunció este martes la organización del primer Grand Slam de la temporada.
La inversión "refleja el compromiso de Tennis Australia de apoyar las carreras de tenis en todos los niveles, desde estrellas en ascenso hasta campeones de Grand Slam, y garantizar que el deporte siga siendo sustentable para todos los competidores".
Esta cuantía supone el mayor incentivo económico de la historia del evento: 111,5 millones de dólares frente a los 96,5 de la pasada edición. Las rondas clasificatorias suben un 16 por ciento.
