Finalista en Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, un año después, la estadounidense llega a Australia con una notable mejoría respecto al pasado curso, asentada entre las mejores del mundo.
"El año pasado fue un gran año y cogí mucha confianza. Tuve momentos geniales que intento recuperar esta temporada. Este es un nuevo Grand Slam y voy viendo en cada partido y disfrutar del momento", indicó la norteamericana.
