Facundo Bagnis, de 36 años, que alcanzó el puesto 55 en el ránking mundial, el más alto de su carrera, en noviembre de 2016, dio positivo por hidroclorotiazida, un diurético y agente enmascarador incluido dentro de la lista de las sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje durante la clasificación para el Abierto de Estados Unidos de 2025.
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El pasado 18 de octubre, el argentino se acogió a una suspensión provisional voluntaria mientras se llevaba a cabo una investigación.
Sin embargo, fue él mismo quien informó a la ITIA de que había identificado un suplemento contaminado como principal culpable de la muestra encontrada, por lo que proporcionó registros y documentación con las comunicaciones con su médico.
La Agencia Internacional de Integridad del Tenis analizó el producto en el laboratorio y confirmo la presencia de la sustancia prohibida, constató la veracidad del testimonio del argentino y aceptó que la infracción no fue “intencional”.
Se le atribuyó una suspensión de doce meses, que él aceptó. Bagnis, además, renunció a su derecho a una audiencia ante un tribunal independiente, por lo que la sanción finalizará el 17 de octubre de 2026.
