Daniel Abraham Rabinovich Aratuz, alias “Neneco”, nacido en Buenos Aires en 1943, murió en la mañana de ayer en la capital argentina a consecuencia de un empeoramiento de las complicaciones de salud que arrastraba en los últimos años.
El corazón de Rabinovich había amagado ya con fallarle en 2012 en Uruguay, donde presentaba un espectáculo, y le había obligado a apartarse intermitentemente de los escenarios, aunque no a perder la sonrisa.
Su delicada salud le había impedido participar en las últimas funciones junto a sus compañeros.
Tanto al violín, la guitarra, con su voz o con cualquiera de los instrumentos inventados por Les Luthiers, Rabinovich era un pilar fundamental de los guiones de las obras.
“Vamos a sufrir mucho su pérdida teniendo en cuenta además que era, desde el punto de vista del trabajo, el tipo más gracioso ”, expresó su compañero Carlos Núñez Cortés, quien lo destacó como un compañero “increíble, muy cariñoso y un “descendiente directo de Cantinflas”.
“(Les Luthiers) ya no es el quinteto, ahora somos un cuarteto. Deberemos aprender a seguir jugando sin él”, agregó, tras aclarar que, pese a la irreparable pérdida, continuarán en los escenarios como el propio Rabinovich hubiera querido.
