De la lejana Rumania, Cristina Bitiusca llegó hace casi un año a nuestro país. Vino para quedarse, pues la trajo un gran amor, Alcides Ovelar, el arpista paraguayo que conoció en un crucero. Hoy ella está muy feliz y a punto de ser mamá; aunque extraña su tierra, dice: "Este es mi nuevo hogar".
Cristina es cantante. Humildemente nos acercó sus CD, y grande nos sorprendimos cuando, además de disfrutar de una voz bellísima en canciones románticas retro, encontramos un demo con repertorio de música paraguaya, en perfecto guaraní. Ella nació en Brasov, el corazón de Transilvania, "la ciudad más romántica de Rumania".
"Yo estoy a 20 km del castillo del Conde Drácula", cuenta Cristina con eterna sonrisa. De los bares y pubs de su ciudad, donde interpretaba blues y jazz, pasó a ser cantante en un crucero. Su familia la vio partir. "Quería juntar plata para costear mis estudios de Ciencias Políticas, pero los 6 meses que me fijé terminaron siendo 6 años. Viendo a tanta gente mayor gastando fortunas para conocer el mundo, pensé que yo era joven y podía hacerlo. Ahí conocí a Alcides". Navegando desde el 2005, los dos afortunados (amor, música y viajes) recorrieron los mares Nórdico y Mediterráneo para Europa, y los de las costas orientales para Australia y Asia. Desembarcaron finalmente en Asunción, esperando para noviembre la llegada de Adela Victoria. "Elegimos el nombre de la bebé en honor a mi suegro que ya falleció don Adelio Ovelar, y Victoria porque me gusta, es un buen augurio", aclara la futura mamá.
¿Qué significaba Paraguay para vos?
No sabía nada, pero Alcides me hablaba tanto, me repetía "tenés que conocer". El extrañaba mucho los cerros, a su hijo de 10 años, a su gente. Su mamá es de Piribebuy, que ya conocí y es hermoso.
Y renunciaste a lo tuyo.
Sí, seguro que cuando vaya mis padres van a querer que me quede. Pero gracias a Dios, la familia de Alcides me recibió muy bien. Y ni te cuento lo que me gusta la comida; ahora con el embarazo cada día como tallarín.
¿Adela va a nacer en Paraguay?
¿Y por qué no? Todos me dicen "que nazca en Rumania para que tenga pasaporte europeo". Yo me río, ni Paraguay ni Rumania son países del Primer Mundo. Acá hay médicos y clínicas confiables. Aunque añoro las montañas de Rumania, ahora este es mi hogar, porque hogar es donde uno ama y se siente bien.
Guaranias con aire rumano
Cristina forma un dúo con su marido y actúan en fiestas particulares o de instituciones. Dice que, aparte de las presentaciones, enseña canto y Alcides regentea el negocio de arpas que dejó su padre. "Los músicos podemos comer un día solo pan y al siguiente tener para comida china", comenta sincera y sencilla. Esta rumana, de registro soprano, tiene el talento de cantar en 7 idiomas: inglés, francés, rumano, portugués, italiano, castellano. Y la gran sorpresa de la noche: en guaraní. De los 7 idiomas habla 6. "En Rumania decimos que cuántos más idiomas hablás, más persona sos". Desde este año también Cristina forma parte del grupo paraguayo The Classics, compartiendo espacio y amistad con otra hermosa voz femenina, Leda Sautú.
¿Cómo reacciona la gente cuando cantás en guaraní?
Se sorprenden mucho. Es que en mi país también tenemos ritmos parecidos a los paraguayos, y la "y" de acá la escribimos "â". Por eso solo los paraguayos podrían pronunciar correctamente "România".
Pero además, escuchándote parece que conocieras las guaranias de toda la vida.
Soy una bohemia. No sé hablar en guaraní, pero siento profundamente la melodía y las letras de las canciones.
¿Qué tipo de público somos?
Difícil. Me da pena que falte educación musical, que prefieran más reguetón y cumbia que otros estilos. ¡Y teniendo un folclore tan maravilloso! Para mí, el mejor grupo de Paraguay es Generación, después de Los Indianos, ¡impresionante!
Como para tantas chicas que cantan en pubs, ¿Morissete es tu norte?
Me gusta su dulzura, pero también la potencia de Aretha Franklin. No idolatro a nadie, me parece limitante. No conozco acá muchas chicas que canten pop, blues; la verdad, tengo más contacto con cantantes de folclore.
Se dice que Paraguay tiene mucho talento musical, ¿lo compartís?
Sí, pero a los músicos paraguayos (que son un mundo aparte como todos los músicos del mundo) les falta creer en lo que hacen, más seguridad. Y no solo los artistas; al pueblo entero le falta creer en sí mismo. Así salen las cosas buenas.
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