La crueldad aliada en la posguerra

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

“El país ocupado” es el libro de Herib Caballero Campos que muestra las atrocidades de los aliados en la posguerra. Esta obra, la decimosexta de la Colección “A 150 años de la Guerra Grande”, de ABC Color y El Lector, aparece hoy con el ejemplar de nuestro diario.

El autor se refiere al libro y a las duras circunstancias que vivió el Paraguay.

–El Paraguay ocupado, ¿a qué período de tiempo se refiere?

–El libro comienza en enero de 1869, cuando las tropas brasileñas ocuparon Asunción, y finaliza cuando ellas se retiran, el 22 de junio de 1876, tras la firma de los tratados de paz suscritos por los aliados con el Paraguay.

–¿Cómo actuaron las tropas brasileñas al ocupar Asunción en enero de 1869?

–Actuaron con saña y con una avidez desenfrenada. Saquearon todo lo que encontraron. Aquellos días fueron terribles no solo para Asunción, sino para Luque y otras poblaciones. Llegaron al extremo de quemar algunas casas para obtener luz a la noche y continuar con los saqueos.

–¿Y qué saquearon?

–Todo lo que podían, para luego en una segunda etapa comenzar a cavar y derribar paredes con el fin de encontrar tesoros. Ni los cementerios se salvaron de la codicia de los brasileños y de los pocos uruguayos y argentinos que participaron de aquellos actos ante la mirada cómplice de los jefes aliados.

–¿Qué buscaban en los cementerios?

–Exhumaban los cadáveres, pues en aquella época era usual enterrar a los muertos con sus joyas.

–Dice que el peor enemigo fue el hambre; ¿tan dramática fue la situación?

–El hambre hizo estragos en la población. Tan dramática era la situación, que cientos de mujeres, ancianos y niños se paseaban por la ciudad de Asunción y otras poblaciones en busca de un mendrugo de pan. Además, las mujeres debían huir de la lascivia de los soldados brasileños, quienes abusaron de ellas. En el caso de los niños, eran capturados para ser enviados como obsequios o vendidos como esclavos.

–Y en el medio de tanta desolación, los aliados y dirigentes paraguayos querían establecer un régimen liberal en la República.

–Sí. El gobierno provisorio establecido el 15 de agosto de 1869 celebraba en su manifiesto el establecimiento de un régimen liberal similar al de las demás naciones civilizadas, pero en medio de un caos.

–¿Qué consecuencias tuvo la instauración del liberalismo en el país?

–Los primeros problemas del gobierno fueron dar de comer a la población y tratar de garantizar la seguridad, cuestión bastante difícil, pues además de las tropas de ocupación, en la campaña hacían todo tipo de tropelías exoficiales del ejército paraguayo que violaban y asaltaban las poblaciones desprotegidas. Los políticos desataban luchas intestinas y se beneficiaban del erario público. Con el transcurrir de los años se estabilizaron algo más las instituciones republicanas.

Las tropas brasileñas se retiraron el 22 de junio de 1876. Días antes, soldados brasileños mataron a gente inocente en pleno centro de la capital.