Ángel Yegros muestra una pequeña colección de esculturas en material de recuperación, en las que vuelve a su pasión por el metal, reafirmando un viejo ejercicio suyo: trasmutar en belleza los residuos de una sociedad signada por lo descartable. Asimismo, regresa en esta exposición a su afición por las breves sagas con personajes y espacios entre oníricos y metafísicos.
La palabra “ejercicio” proviene del latín y alude a la práctica reiterada de un arte o un oficio. Pero también, y principalmente, a una acción sostenida y regular para adquirir o incrementar alguna facultad.
Si bien en el campo del arte los “ejercicios” aparecen como una práctica menor en pos de mayores destrezas en cuanto a técnica.
