Natural de Carmona (Sevilla), Emilio Aragón, que será enterrado hoy en la intimidad, falleció ayer rodeado de sus familiares a los 83 años en la clínica madrileña Ruber Internacional, donde ingresó hace unos días aquejado de una neumonía.
Muchos han querido acompañar a su extensa familia, su mujer Rita, sus cuatro hijos Rita, Pilar, Emilio y Amparo, sus nietos y bisnietos, quienes, a pesar de su profunda tristeza, manifestaron su consuelo de saber que se marchó rodeado del cariño de muchos niños que han crecido cantando, riendo y disfrutando con él.
“Miliki”, continuador de una de las sagas españolas más importantes del mundo del circo, hizo, a través de su talento y trabajo infatigable, “de este espectáculo un verdadero arte”, en opinión del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.
Para Rajoy, el programa “Había una vez un circo”, que realizó junto a sus hermanos Gaby y Fofó, “es uno de los hitos de nuestra historia audiovisual y un símbolo de cómo, a través del arte de entretener y hacer reír a varias generaciones de españoles, también contribuyó a hacernos mejores ciudadanos”.
El hijo de Miliki, también llamado Emilio Aragón, tras agradecer las muestras de cariño procedentes de todo el mundo, subrayó que su padre “dedicó toda su vida a sus dos grandes pasiones, su trabajo y su familia“, y en ambas “triunfó.”
Perteneciente a una familia de pioneros en el mundo de los payasos, “Miliki” consiguió que esta profesión adquiriera en España “una categoría humana y profesional” que no tenía, según el presentador televisivo Juan Imedio.
Junto a sus hermanos Gaby y Fofó consiguió cambiar el significado de hacer reír a la gente.
Pieza fundamental de la familia Aragón, un linaje de casi 200 años en el circo, “Miliki” fue un hombre polifacético: compositor, escritor, actor, cómico, presentador, músico y guionista que nunca estuvo inactivo aunque, tras la muerte de su hermano Fofó (1976), decidió apartarse durante un tiempo del circo.
El legado dejado por “Miliki” permitirá que los niños de diferentes generaciones sigan preguntándose “¿Cómo están ustedes?” y cantando a la gallina Turuleca, a don Pepito y don José, al coche de papá o a Susanita y su ratón.
Con su disco “A mis niños de 30 años”, que consiguió cinco discos de platino y un Grammy Latino; con “¿Cómo están ustedes? por el que volvió a conseguir un Grammy en 2000, y con “A mis niños de 40”, “Miliki”, estará siempre presente en la memoria.
