El cartel de “No dancing” (No bailar) preside las pistas de baile de muchos establecimientos nipones, con rótulos en inglés y japonés en ocasiones acompañados de un símbolo claramente entendible para los visitantes extranjeros.
Mientras, muchos japoneses siguen bailando cada noche ante la permisividad de establecimientos y autoridades, y un sector defiende la revisión de la peculiar normativa.
