Un hombre de 54 años identificado como Larry McElroy le disparó a un armadillo (conocido también como tatú), y la bala rebotó por el caparazón del animal, luego dio en un cercado, atravesó la puerta trasera de una casa y terminó en la espalda de su suegra.
El hombre, quien reside en el sur de Georgia, Estados Unidos, había hecho el disparo con una pistola 9 milímetros, a unos cien metros del lugar donde estaba la mujer, cuya herida finalmente no fue de gravedad.
El animal, sin embargo, falleció a pesar de que la bala no se incrustó en su cuerpo, según informó El Diario Noticias de Argentina.
