TOKIO (EFE).La difunta gata Tama, cuya popularidad como jefa de una estación de trenes de Japón salvó a la operadora de la quiebra, según la propia compañía, ha sido sucedida en el cargo por otro felino. La compañía , que opera una línea local en la prefectura de Wakayama (oeste), nombró a Nitama (“Tama II”, en japonés), una gata calicó de cinco años, como nueva jefa de la estación de Kishi.
La empresa inauguró además un santuario sintoísta dedicado a su predecesora para venerar a la felina como una deidad protectora de la estación, a la que sacó de una difícil situación económica tras asumir el cargo en 2007. El altar cuenta con dos estatuas de bronce del felino.
