Un hombre de nombre Zhang, en China (Pekín), gastó unos 138 yuanes (20 euros) para comprar por internet un “agitador de edificios”, una máquina ruidosa para retornar los ruidos que realizaban sus vecinos del edificio.
Según publica South China Morning Post y posteriormente reporta el portal español 20 Minutos, el hombre primero intentó razonar con la familia, y al no tener respuesta, dejó conectada todo el fin de semana la máquina, que hace ruidos constantes como un taladro perforando la pared. Esta vez, la familia víctima de los ruidos llamó a la Policía, pero solo una vez que el hombre volvió del fin de semana apagó el aparato, no sin la promesa de que en adelante ya no habría barullos.
