PEKÍN (EFE). Los vientres de silicona para fingir un embarazo, disponibles en muchas tiendas online de China, se han convertido en un gran negocio en el país asiático, donde muchas mujeres los utilizan para lograr que les cedan el asiento en los transportes públicos, entre otras ventajas.
“Ya no necesitará hacer cola y cada día en el autobús podrá tener asiento”, se publicita, por ejemplo, en una de las páginas promocionales de estos implantes.
