Los Jara Saguier, geniales y únicos

Desde hace más de 60 años el apellido Jara Saguier está vinculado al fútbol paraguayo.

En realidad, el apellido está vinculado al fútbol desde 1913, cuando nació el Rubio Ñu, de cuya gesta fundacional participó don Críspulo Jara, que luego engendraría 13 hijos con doña Lidia Saguier, para fundar la dinastía más famosa del fútbol paraguayo.

De sus hijos, 7 fueron varones: Darío, Toribio, Enrique, Angel, Alberto, Carlos y Críspulo, todos futbolistas y todos dieron sus primeros pasos en Rubio Ñu.

Todos jugaron por Cerro Porteño, menos Alberto, que de Rubio Ñu se fue a Olimpia. Completan la familia seis mujeres: Florentina, Feliciana, Obdulia, Aurelia, Nenucha y Elva.   
   
Pero, en honor a la verdad, el apellido cobró fuerza cuando a finales de la década del 40 Darío y Toribio pasaron de Rubio Ñu a Cerro Porteño, un camino que seguirían luego Enrique y más tarde Carlos y Críspulo. Por el pase de ambos Cerro pagó 1.000.000 de guaraníes per cápita hacia 1963, para que ambos jugaran en las divisiones inferiores.   
   
Talentosos, disciplinados, buenos camaradas, pronto ganaron espacio en el ámbito peloteril, y de los siete, cinco llegaron a vestir la Albirroja, con marcado suceso. Darío fue mundialista en 1950, Enrique y Angel fueron piezas vitales para la clasificación al Mundial de Suecia, pero no fueron convocados a la cita ecuménica, por problemas con los directivos. Alberto fue convocado solamente una vez, para un amistoso en México, y Carlos de los Santos fue el que más tiempo estuvo vestido de albirrojo.   
   
El resumen de los partidos jugados por los hermanos Jara Saguier en la selección es el siguiente:   

Darío fue convocado para el Mundial de Brasil y fue titular en los dos partidos, contra Estados Unidos y Suecia.   

Enrique jugó en total 21 partidos: 3 por la Copa América, 4 por las eliminatorias mundialistas, 4 por la Copa Osvaldo Cruz, 1 por la Copa Paz del Chaco, y los demás, amistosos. Anotó 2 goles, ambos en las eliminatorias.   

Angel tuvo 17 partidos jugados por la selección, 3 en el sudamericano juvenil de Caracas y 14 en la selección mayor. Incluye: 3 encuentros por la Copa América, 4 por las eliminatorias, 1 por la Chevallier Boutell, 2 amistosos y un encuentro benéfico, en Montevideo. Anotó 3 goles.   

Alberto, ya lo dijimos, jugó un amistoso en México, en 1966, Carlos completó 24 presencias internacionales con Paraguay, desde el 9 de julio de 1971 contra Argentina en Rosario, hasta 31 de mayo de 1981, en nuestro estadio, por las eliminatorias del mundial de España. Tomó parte en 9 partidos amistosos, uno por la Copa Artigas, 9 por eliminatorias, en los que marcó sus dos únicos goles, ambos contra Colombia; jugó otros 4 en la Minicopa del 72 y uno más, por la "Chevallier Boutell".   
   
En la historia universal no hay otro caso similar al de los Jara Saguier, que, además de haber sido futbolistas los 7 hermanos, tres de ellos jugaron juntos en la primera de Cerro Porteño, entre 1955 y 1959: Enrique, Darío y Angel.   
   
Los hermanos también llegaron a enfrentarse o a reunirse. Cuando Enrique se fue de Cerro después de haber ganado el campeonato de 1961, concluyó su carrera donde había empezado, y se reunió con Alberto, que empezaba. Y este se enfrentó con Carlos, cuando el "Bambino" llegó a la primera de Cerro y Alberto ya era figura en Rubio Ñu.   

Angel fue el primero en emigrar y su destino fue Francia, donde brilló con luz propia y dejó gratos recuerdos. Regresó al país y se dedicó a la dirección técnica, incluyendo, entre otros, Cerro Porteño, Sol de América y Sportivo Luqueño, entre lo más destacado de su paso por ese puesto. Pero no fue el único; Darío, Enrique y Toribio egresaron juntos de la escuela de directores técnicos. Darío dirigió varios equipos de la capital y del interior, y fue también comentarista deportivo y socio del Círculo de Periodistas Deportivos del Paraguay.   
  
Alberto se fue a España y a su regreso fue contratado por Olimpia hasta que se retiró. Actualmente dirige una escuela de fútbol vinculada a Itaipú, en Ciudad del Este.   
  
Carlos pasó al Cruz Azul de México, donde fue una de las figuras más importantes de la historia del club azteca. En nuestro medio ha hecho trabajos muy interesantes como DT, y a nivel de selecciones clasificó a Paraguay para las Olimpiadas de 2004, donde ganó la medalla de plata, acompañado de su hermano Críspulo, como ayudante de campo.   
  
De todos ellos, ya no está Angel que voló al cielo un año atrás, dejando una estela de hermosos recuerdos a su paso por esta vida.   
  
Pero, de alguna u otra forma, hijos, nietos y bisnietos siguen los pasos de sus mayores, y le siguen dando a la redonda con mucha pasión y calidad.

Hay tanto más que contar que merecen un libro, pero nadie puede discutir que los Jara Saguier son inmortales del deporte paraguayo.
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