Olimpia fue cacique en el Bosque

Olimpia despachó ayer a Guaraní con un gran triunfo por 2-0 demostrando sobrados merecimientos para alcanzar el objetivo. William Mendieta y Néstor Camacho marcaron los goles. El aborigen, muy lejos de su nivel, no mostró mucho. Éver Almeida fue abucheado por los hinchas al cambiar a Willy (70’) que había ingresado por Wálter González (lesionado) en el minuto 22’.

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Merecimientos propios en la gran victoria

Olimpia hizo merecimientos propios para alzarse con una gran victoria frente a un copetudo rival como Guaraní que, sin embargo, ayer pasó desapercibido en El Bosque de Para Uno.

Ganó con argumentos sobrios y contundentes. Fue quizás uno de los mejores partidos del equipo de Éver Almeida hasta acá.

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El arranque fue parejo, pero tal vez con leve predominio del aborigen que tuvo un par de llegadas interesantes y que perdió posibilidades claras por medio de Christian Chávez y otra de Palau. En ambas ocasiones, los dos no llegaron a tiempo para empujar el balón al arco de Azcona. Fue todo el repertorio del equipo de Dos Bocas que después se llenó de imprecisiones.

Un momento clave para el Decano en el juego fue cuando Wálter González abandonó lesionado (22’) el juego y fue sustituido por William Mendieta. El equipo quedó sin delanteros y las dudas se apoderaron de los olimpistas.

Pero fue una especie de desgracia con suerte para Almeida, porque el elenco fue otro con Willy, quien junto con Camacho comenzaron a desequilibrar, hasta que de un córner, Mendieta en gran acción y de volea marcó el 1-0.

Minutos después, tras otro tiro de esquina, Camacho, de cabeza anotó el 2-0. En la parte final, Guaraní aceleró, pero sin ideas ni claridad, frente a un Olimpia que controló todo peligro.

Willy y Novick “patearon todo”

William Mendieta ingresó por el lesionado Wálter González, marcó un gol, era la figura del equipo y en el segundo tiempo (25’) fue sustituido por Cristian Riveros.

Molesto por su salida, Willy pateó todo lo que encontró en su camino, mientras la hinchada recriminaba al técnico por esta determinación.

“Fue un cambio táctico. Soy el responsable del equipo. Tengo el derecho de hacer el cambio que quiera”, dijo Éver acerca de la situación.

Por el lado de Guaraní, el mediocampista Hernán Novick ingresó en el minuto 54 y a los 81’ fue expulsado por doble amonestación.

Fue al banco de suplentes, pero el juez le ordenó ir al camarín y en ese momento también pateó todo lo que encontró en su camino, como una pelota que estaba cerca suyo.

Fueron dos situaciones bastantes peculiares que se vivieron ayer en el clásico.

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