Olimpia tenía prácticamente asegurado anoche el triunfo frente a Tacuary. Le costó al equipo de José Cardozo poder desnivelar el encuentro, pero todo el sacrificio de la noche se fue al tacho cuando a los noventa minutos, tras un córner de Raúl Román, Viera ganó a los defensores franjeados y metió el testazo espectacular que venció a Martín Silva, estableciendo el 2-2.
Olimpia fue puro ataque y creó grandes producciones de jugadas que no pudieron ser definidas por falta de oportunismo o por culpa de las grandes atajadas que tuvo el arquero Carlos Servín, de gran noche en el partido.
Pero la justicia fue para el Franjeado, porque Castorino en el minuto 45, con gran remate esquinado, decretó el 1-0.
La ventaja no duró mucho, puesto que de un error entre Martín Silva y Candia llegó el empate. Ambos chocaron en el aire y, del rebote, Nicolás Martínez hizo el empate.
La igualdad alentó más a la visita que tuvo otras dos ocasiones para pasar al frente e incluso un remate de Montenegro pegó en el travesaño.
Olimpia siguió empeñado y con ganas, movilidad y mucha entrega marcó el 2-1, tras gran cabezazo de Fredy Bareiro.
Pero el juego terminó en gran sorpresa cuando Viera, de cabeza, tras un córner de Román, igualó el partido y la furia se desató en Para Uno, con los hinchas totalmente desorientados que insultaron y dijeron de todo a José Cardozo, así como a sus jugadores.
Un hincha arrojó una botella de agua a Francisco Ocampo y este terminó en el césped, por lo que se apeló a una ambulancia para quitarlo.
Un final intenso con un Franjeado que no supo cómo cuidar el resultado.
