“Sé bien que tendremos a un país entero en contra, y que todo parece a su favor, pero lo mismo ocurrió aquella vez en el Maracaná”, advirtió el DT uruguayo Óscar Tabárez. La referencia inequívoca del entrenador celeste apunta al triunfo por 2-1 que Uruguay logró sobre Brasil en la final del Mundial de 1950 ante unos 200.000 espectadores que colmaron el estadio Maracaná para lo que parecía una fiesta asegurada. El gol de Friaca puso en ventaja a una selección de Brasil que lucía una camiseta blanca, pero Juan Schiaffino y Alcides Ghiggia revirtieron el marcador para sellar uno de los hitos más emblemáticos de la historia de los mundiales.
“Por suerte los simpatizantes no entran al campo de juego, así que seremos once contra once”, siguió Tabárez, quien pareció emular una frase célebre de Obdulio Varela, el capitán uruguayo en la final de 1950: “Los de afuera son de palo”. “Les recuerdo a todos que ya vivimos una situación similar en el Mundial de Sudáfrica, cuando enfrentamos a Ghana en los cuartos de final”, siguió el DT charrúa. “Allí nos encontramos con un continente entero que alentaba a nuestros rivales. Jugamos contra 80.000 personas, pero ya saben cómo terminó”, desafió Tabárez al evocar la clasificación por penales de Uruguay a semifinales del Mundial 2010.
El capitán uruguayo, Diego Lugano, sostuvo que “el partido es demasiado bello por todo lo que hay detrás”. “Lo más importante es que se juega en Brasil”, resaltó Lugano, quien elogió al astro brasileño Neymar, aunque ironizó al expresar que “espero no se caiga tanto”.
A pesar de la convicción uruguaya, todo el país pide al DT Luiz Felipe Scolari la revancha de un partido que aún hoy es considerado “una tragedia nacional”.
La responsabilidad de Neymar y sus compañeros será honrar la memoria de sus compatriotas en el primer partido oficial ante Uruguay en suelo brasileño por un torneo organizado por la FIFA.
Una Italia sin Balotelli se interpone a España
Las bajas por lesión de Andrea Pirlo, Ignazio Abate y Mario Balotelli complican el panorama para Italia de cara al duelo de este jueves con España por una de las semifinales de la Copa Confederaciones. El DT Cesare Prandelli deberá resolver tres problemas para el partido a jugarse en Fortaleza y en el que la Azzurra buscará tomarse revancha ante España de la caída por 4-0 que sufrió un año atrás en la final de la Eurocopa 2012. Por parte de España, el volante Cesc Fábregas y el atacante Roberto Soldado son dudas por molestias musculares.
