Principales contratos de los US$ 80 millones de INC, con serias falencias

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PROYECTOS CUESTIONADOS
PROYECTOS CUESTIONADOS

Seis de los principales contratos que la INC firmó para proyectos financiados con los US$ 80 millones provenientes de la colocación de bonos soberanos tienen serias falencias, según detectaron auditorías y confirmaron funcionarios. Nadie da la cara en la estatal y ayer hasta nos negaron el ingreso a la planta de Villeta.

La Industria Nacional del Cemento (INC) supuestamente utilizó US$ 80 millones provenientes de la colocación de bonos soberanos para implementar varios “proyectos de inversión”, entre ellos el denominado “Cambio de combustible del horno III de clínker”, a través del cual modificaron el sistema de combustión (reemplazaron el fueloíl por coque de petróleo).

El objetivo, en teoría, era adecuar el horno de manera a disminuir el costo de producción, lograr un ahorro estimado de US$ 20 millones anuales, además de aumentar la capacidad de producción de 2.000 a 2.200 toneladas de clínker por día. Nada de esto se ha conseguido y hoy varias investigaciones demuestran las falencias de los seis principales contratos de dichos proyectos, que podrían indicar un mal uso de los millonarios recursos, el desvío de los mismos y hasta posibles hechos punibles.

Las objeciones de una auditoría interna impulsada por el anterior presidente de la estatal, Javier Rodríguez, sobre el uso de los US$ 80 millones entregados durante el gobierno de Horacio Cartes (administración de Jorge Méndez), revelan severos cuestionamientos en la ejecución de los contratos para la provisión de nuevos equipos del horno de Vallemí y un nuevo molino para la planta de Villeta.

No se salva de las observaciones lo referido al sistema de enfriador de clínker, el secador de puzolana y otros. Todo esto se suma a las irregularidades que detectó, por su parte, la Contraloría en el ejercicio 2018 de INC.

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Nadie dio la cara

Con el objetivo de ahondar al respecto, intentamos hablar ayer con el actual presidente de INC, Ernesto Benítez, pero no atendió nuestras llamadas a su celular (terminación 344).

Nos trasladamos también hasta la planta de Villeta para recorrer las instalaciones y verificar in situ cómo funcionan los molinos y demás máquinas, pero no nos permitieron el ingreso. El director fábrica, Humberto Quiñónez, llegó en su automóvil pero ni siquiera se dirigió a nosotros. Mandó decir a través del guardia que no estaba autorizado a dar declaraciones y que cualquier información tendríamos que solicitarla en la oficina central (Asunción).

Ninguno de los técnicos y responsables de diferentes áreas quiso hablar, por lo que transmitimos nuestras consultas al asesor de comunicaciones de la INC, Maximiliano Morínigo, quien se limitó a decir que el presidente tampoco le respondía los mensajes a él.

Funcionarios de la planta de Villeta, que solicitaron resguardo de su identidad por temor a represalias, afirmaron que el molino proveído por Engineering por US$ US$ 11.479.999, con ampliaciones de US$ 492.655 y otros US$ 492.000 no funciona en un 100%. “Ese molino nuevo nunca funcionó bien, no se puede confiar. El que sostiene la producción sigue siendo el molino viejo”, indicó un trabajador.

Así también, sobre el horno de clínker en Vallemí, otro funcionario señaló que tampoco está operativo en un 100% debido a que falta el ventilador “tiro horno”, que también estaba incluido en el contrato con la empresa FLSmidth por US$ 24.390.500, con una ampliación de US$ 3.780.300, pero que nunca se compró.

Estas “inversiones” parecen no haberse ejecutado en INC, que hoy produce unas 20.000 bolsas de cemento por día (la demanda diaria estimada es 100.000). Antes de las inversiones, despachaba 50.000 bolsas por día, solo en Villeta, y habían prometido que con la millonaria inyección de capital, llegarían a las 90.000.

tcondoretty@abc.com.py