Cabe señalar que el fideicomiso, administrado por la AFD, dispone de US$ 92 millones, que podrán ser canalizados a través de cooperativas y casas de créditos en préstamos a sus respectivos clientes del sector mipymes.
El perfil de clientes al que apunta este fondo es para cuentapropistas y profesionales independientes. Estos recursos podrán financiar el pago de salarios y/o capital operativo, con un año de gracia y financiación hasta 5 años, a una tasa máxima del 5,5% para el cliente.
Pedro Loblein, titular del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), indicó este fin de semana que las entidades solidarias están pendientes de la liberación de estos fondos, ya que es la única manera que podrán ofrecer las condiciones financieras que los clientes mipymes necesitan para enfrentar la crisis actual. No obstante, el dirigente cooperativo cree que estos recursos serán insuficientes ante la demanda actual por créditos blandos. Hasta el momento unas 80 cooperativas ya presentaron solicitud ante la AFD.
