“América Latina y el Caribe encaran un considerable y creciente déficit habitacional que solo se podrá atender si sus gobiernos promueven una mayor inversión por parte del sector privado para aumentar la oferta de viviendas adecuadas y asequibles”, señala el estudio.
“En la actualidad, una de cada tres familias de América Latina y el Caribe —un total de 59 millones de personas— habita en una vivienda inadecuada o construida con materiales precarios o carente de servicios básicos”.
“Casi dos millones de las tres millones de familias que se forman cada año en ciudades latinoamericanas se ven obligadas a instalarse en viviendas informales, como en las zonas marginales, a causa de una oferta insuficiente de viviendas adecuadas y asequibles”.
El estudio calcula que para que América Latina y el Caribe pueda reducir el actual déficit habitacional debería emplear US$ 310.000 millones, o 7,8 por ciento del producto interno bruto de la región.
“Claramente los recursos públicos son insuficientes y la inversión privada es crucial para poder cerrar la brecha”, según el estudio.
“La región sufre tanto de una escasez de viviendas como de problemas de calidad”.
Los datos del estudio revelaron que en cuanto al porcentaje de “familias que no cuentan con un techo para vivir o habitan en viviendas de mala calidad”, los países con mayor déficit son Nicaragua (78%), Bolivia (75%) y Perú (72%). Los de menor déficit son Costa Rica (18%), Chile (23%) y Uruguay (26%).
En cuanto al Paraguay, posee un déficit del 43%.