Claman por extensionista, y el MAG responde: ¿quién pagará al técnico?

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Ante el descalabro de la caña dulce, labriegos de la localidad de Itapé, departamento del Guairá, claman por asistencia técnica que les permita alguna producción rentable. Se consiguió alquilar una casa para vivienda y oficina de un extensionista, pero, insólitamente, el ministro Gattini quiere saber, además, quién pagará al técnico.

El profesor Juan Castor Sanabria, también exintendente de Itapé (municipio distante 117 kilómetros de Asunción), explicó la situación de total abandono en que se encuentra dicha localidad.

Comentó que la producción de caña dulce cayó por completo tras el autoabastecimiento de los ingenios de la zona y el pago de precios irrisorios a los cañicultores.

Se pensó entonces en un proyecto de diversificación que permita a los productores lugareños obtener alguna rentabilidad a través de otro tipo de producción. Dentro del proyecto se consiguió alquilar una casa que funcione de vivienda y oficina de algún técnico extensionista que atienda en la zona.

Insólito

El siguiente paso fue solicitar al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) la designación de un extensionista que asista a los productores de Itapé.

Sin embargo, de manera inaudita, el ministro Jorge Gattini respondió preguntando “quién va a pagar” el salario del técnico extensionista.

No hay políticas

Sanabria lamentó que no haya una política seria de gobierno para el sector productivo, especialmente para los pequeños productores. “Todo tiende al subsidio con los programas de Tekoporã y de la tercera edad, pero lo que la gente necesita urgente son puestos de trabajo”, apuntó.

Añadió que en Itapé hay como 7.000 personas, de las cuales 5.000 son labriegos que no saben qué producir, ya que no hay asistencia técnica, no hay mercados, no hay nada.

“Queremos extensionistas pero en serio, porque anteriormente ya había técnicos, pero que no dejaron ninguna huella, porque no supieron hacer su trabajo como corresponde. Por eso, si van a ser igual a esos extensionistas, pues será mejor que se queden en sus oficinas”, dijo tajante.

Indicó que tampoco quieren a “visitadores médicos”, es decir, técnicos que vayan a hacer charlas un rato pero no hagan el seguimiento de sus trabajos, porque ese el motivo del fracaso.

Robo y drogas

Sanabria fue más allá y resaltó que, a consecuencia de la corrupción y la falta de voluntad para llevar adelante verdaderas políticas agrarias, “hoy día al que quiere levantar cabeza no le resta más que robar o meterse en las drogas, ya que la agricultura ha dejado de ser una opción”. Agregó que “no hay patriotismo por parte de las autoridades, no aman a su país ni a su tierra; por eso envían a técnicos comodones, haraganes, que no quieren trabajar con los labriegos en el campo”.

Actualmente, el MAG tiene más de 1.800 funcionarios, de los cuales apenas 249 están relacionados con el sector productivo, y de estos, solo 210 son ingenieros agrónomos. Hoy día está capacitando a otros 150 técnicos extensionistas contratados.

Adiestramiento profesional

El profesor Juan Sanabria, quien se propuso abrir un Centro de Adiestramiento Profesional en Itapé (Guairá), comentó que ya está concluida la obra para albergar a los alumnos de electricidad, mecánica, cocina, corte y confección y otros, construida con una donación de G. 50 millones de una oenegé de nueva Zelanda. Sin embargo, falta el equipamiento con al menos 50 sillas pupitres, silla y escritorio para profesor, estantes y pizarrones, por lo que apeló a personas de buena voluntad que quieran colaborar con la obra que beneficiará a toda la comunidad itapeña. Además, señaló que con recursos del Fonacide, la Comuna de Itapé se comprometió a construir un baño sexado a un costo de G. 36 millones.