La emisora, propiedad de Higinio Morínigo, estaba utilizando el espectro radioeléctrico del Estado sin la debida autorización del ente regulador de las telecomunicaciones. Para salir al aire, las radios necesitan licencia de la institución reguladora.
Con este operativo, la Conatel completa 63 radioemisoras clausuradas este año, porque infringía la Ley 642/95 de Telecomunicaciones, según explicaron.
Empresarios del sector estiman que son más de 400 radios “mau” las que saturan el espectro radioeléctrico en las zonas de mayor densidad de población.