La irregularidad es de larga data, pero, a diferencia de años anteriores, ahora la contratación de mano de obra ilegal se da no solo en las ciudades de frontera, sino también en la capital, a causa de la negligencia de las autoridades competentes.
Así lo indicaron en visita a nuestra redacción Alfredo de Hollanda, de la Unión Industrial Paraguaya (UIP); Ada Luz López, presidenta de la Cámara Paraguaya de Aluminio y del Vidrio (Aluvi), y José Delgado, del mismo gremio.
Una persona que ingresa como turista a nuestro país no está habilitada para trabajar en obras, insistieron, y lo peor es que no solo consiguen empleo en estas circunstancias, sino, además, traen consigo materiales, evadiendo así el pago de tributos.
La preocupación de los industriales radica en la lenta capacidad de reacción de las instituciones que deberían combatir estos problemas. Como ejemplo, mencionaron que se denunció la existencia de obreros indocumentados en una obra de construcción de Asunción, pero en lugar de ir inmediatamente a corroborarlo, las autoridades pidieron que se presente la denuncia por nota, para que esta sea analizada en el Consejo, y recién después se haría la verificación. “Es como que llames al 911 porque te están robando y que te responda que tenés que pasar personalmente a hacer la denuncia”, dijeron.
La reacción de autoridades debería ser inmediata, para no dar tiempo al trabajador irregular a regresar tranquilamente a su país de origen al término de su jornada laboral.
Según los industriales, hubo casos en los que realizaron la denuncia, y fueron los inspectores de Migraciones a controlar la obra, pero les cerraron el paso. “Es que hay contratistas con influencias en el Gobierno, y como tienen demasiados intereses económicos de por medio, recurren a sus padrinos para evadir controles”, subrayaron.
La realidad es que avasallan tranquilamente las leyes y generan una fuerte evasión fiscal, ante la nula reacción de los organismos competentes, como el Ministerio de Justicia y Trabajo, IPS, Migraciones.
“Lo más grave es que esto golpea directamente a la mano de obra local, que está capacitada para realizar los trabajos, así como a todo el sector de vidrio y aluminio”, dijeron, ya que ingresan ilegalmente productos extranjeros en lugar de ser comprados de la industria nacional.
Tanto la UIP como Aluvi y otros gremios afines están dispuestos a trabajar con el sector público en la lucha contra estos problemas. Incluso, existen convenios con Migraciones y con el MJT, pero que ni siquiera son conocidos por las nuevas autoridades.
Los industriales piden mayor apertura de las nuevas autoridades, ya que únicamente uniendo esfuerzos de ambos sectores se podrá combatir efectivamente el ingreso ilegal de mano de obra y materiales de construcción, puntualizaron.
Otra preocupación
Las fábricas paraguayas que proveen insumos a la construcción están produciendo apenas al 50% de su capacidad debido al ingreso masivo, legal e ilegal, de productos chinos, brasileños y argentinos.
En la mayoría de los casos, las mercaderías ingresan a precios subfacturados, como el caso de las aberturas de aluminio, pisos, aberturas de PVC armadas con vidrios, estructuras metálicas, entre otros, según datos de UIP.
