Según los datos suministrados por la entidad monetaria, en enero las intermediarias tomaron papeles del BCP por G. 3,7 billones, en febrero por G. 660.000 millones, en marzo por G. 1,4 billones; mientras que en abril colocó G. 2,04 billones; mayo, G. 3,89 billones; junio, G. 1,90 billones; julio, G. 635.000 millones; en tanto que en agosto subastó papeles solo por G. 480.000 millones.
Mediante la subasta de instrumentos (IRM) el BCP toma el dinero ocioso del mercado, pagando un rendimiento sobre la suma que capta los bancos, para evitar las presiones inflacionarias.
Sin embargo, el Banco Central encontró una forma más económica de tomar los guaraníes ociosos, y es través de su participación que tuvo en el mercado de divisas. El BCP inyectó el último mes unos US$ 86,6 millones en el circuito financiero, a cambio tomó guaraníes, operación que cumple casi el mismo rol que los instrumentos de regulación monetaria.
El BCP paga a las intermediarias un interés por los guaraníes que toma de ellas. La tasa de colocación de esos instrumentos ronda el 5,5%, que es la tasa mínima que fija el BCP y puede llegar hasta el 7%, dependiendo del plazo, según la última subasta.
A pesar de la merma en las subastas, el valor de los instrumentos que tienen los bancos aún sigue elevado y muy por encima de niveles alcanzados el año pasado. El saldo de los papeles en poder de las intermediarias a la fecha es de G. 6,19 billones, unos US$ 1.374 millones al cambio actual, cifra que representa una disminución del 6% frente al saldo del mes anterior, de G. 6,38 billones (US$ 1.452 millones)
Los IRM son instrumentos que ganaron gran aceptación entre los bancos, porque según explican los técnicos, les resulta menos riesgoso que prestar a una empresa del sector privado.
