Pese a que en gran parte del primer tiempo no hubo chances reales de peligro, el encuentro presentó un trámite bastante entretenido, en el que los equipos intentaron imponer dinámica. En ese menester Guaraní estuvo mejor, tomando constantemente el protagonismo de las acciones ante un Luqueño que intentaba ubicar de cara a la definición a su temible goleador Maggi.
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Pasando la primera media hora de partido, Guaraní encontró el premio a la insistencia que llevaba en ese lapso con el tanto que tuvo su origen en la diagonal de derecha al medio de Fernández, quien metió un centro a la posición de Romero; este aplicó el cabezazo que se marchaba desviado, pero que encontró en su trayectoria el pie izquierdo de Tanda, quien desvió el esférico al fondo de la red.
En la complementaria, Luqueño tuvo una notable mejoría y consiguió el empate con la anotación que nació desde un rechazo desde el fondo de Villalba, que Comas dejó correr para recibir la descarga de Maggi por derecha; el extremo metió el centro atrás rasante que el goleador auriazul capitalizó con una definición fortuita, casi con el talón, que dejó sin chances a Servio.
En tiempo de adición, el portero Servio le quitó con las yemas de los dedos el gol a Quintana, quien conectó de cabeza un centro de Ramos que se metía a media altura al costado izquierdo del guardameta. Un minuto después, Álvaro Martínez fue protagonista de una falta tonta dentro del área, en la que metió el brazo y cargó con el cuerpo a la espalda de Manzur. De la ejecución se encargó Servio, descolocando a Mongelós con un tiro cruzado.

