Vale decir que sin una infraestructura de comunicaciones segura y lo más extensa posible, no existe la posibilidad de un crecimiento sustentable. Esto no admite discusión.
En América nuestra situación es lamentable: de 15 países medidos, el Paraguay ocupa el puesto Nº 15. Esto es así si tenemos en cuenta que la falta de caminos representa un obstáculo físico para que nuestra producción acceda a mercados internacionales con precios competitivos.
También es sabido que gran parte de esta responsabilidad recae en el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), una de las mayores ejecutoras de presupuestos, cuello de botella para estos logros.
Nuestra situación en la región
En lo concerniente al continente americano, después de la República de Haití, el Paraguay es el país que registra el menor desarrollo carretero e infraestructura de comunicaciones en general, situación que se vuelve más gravosa si tenemos en cuenta nuestra situación de mediterraneidad.
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De los 55.973 km de extensión de la red vial paraguaya, un 7,3% está pavimentada, un 04% se encuentra empedrada y un 92,3% es de tierra, en la que además deben sustituirse unos 1.800 puentes de madera semidestruidos. Es decir que solo contamos con 4.310 km de rutas mejoradas.
Dentro de esta precariedad extrema, la Región Occidental es la más postergada, pues de los 4.916 km de troncales principales que existen en el Chaco, solo 718 km están pavimentados (no se incluyen los 122 km del tramo bioceánico que desaparecieron).
Si nos comparamos por ejemplo con Uruguay, con un territorio cuya superficie representa el 43% de la del Paraguay y que además cuenta con litoral marítimo, en la actualidad este país cuenta con más de 9.000 km de rutas mejoradas entre pavimentadas y enripiadas.
Caminos para el desarrollo y las estadísticas
Un informe elaborado por la ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) para el periodo 2006/2007 da cuenta que el Paraguay soporta el más alto costo de transporte de la región y que en el hipotético caso que un ciudadano radicado en el Brasil importase una mercadería desde extrazona, sus costos de transporte serán en promedio un 66,1% menos si esa misma operación lo realizara desde el Paraguay, y para los casos de Argentina y Uruguay los costos de transporte serían un 55,6% y un 40,1% menores, respectivamente.
Diagnóstico oficial
En su momento el exministro de Obras Públicas Ing. Pánfilo Benítez manifestó que en la próxima década el Paraguay necesitará construir entre 8.000 a 10.000 km de rutas pavimentadas para ubicarse a la altura de los países de la región y del Mercosur, y que el costo “inicial” de las rutas pavimentadas en nuestro país orillaba los US$ 600.000 el km (ABC Color del 11/04/2007 - Economía, Pág. 21). Sin embargo en la región, más precisamente en la Argentina, construyen rutas de hormigón en la zona de la Cordillera de los Andes a menos de US$ 200.000 el km.
Vale decir que para construir los 6.000 km de rutas faltantes (y completar los 10.000 km fijados como meta) en principio el país deberá invertir más de US$ 3.600.000.000 en futuras construcciones viales, suma que duplica nuestra deuda externa actual.
El gran negocio del mantenimiento
Pero ello no es todo, en nuestro país se construyen rutas de asfalto que se deterioran aceleradamente y en promedio se reparan cada dos años (es parte del gran negociado). Esto da lugar a las archiconocidas licitaciones de “acondicionamiento de base, reconstrucción de banquinas, bacheos y recapados”, que por lo general rondan los US$ 100.000 el km, vale decir que el MOPC paga cerca de US$ 50.000 por km al año solo para “reconstruir” cientos de kilómetros de rutas asfaltadas mediante estos recapados, que habría que sumar a la inversión vial.
Esto demuestra que el gran negocio de las “asfalteras”, más toda la cadena de comercialización que hay detrás, no está en la construcción, que es por única vez, sino en las sucesivas reparaciones que demandarán las carpetas de asfalto a través del tiempo, que serán de por vida.
Próxima nota: La patria del recapado.
