Gneiting inicia la venganza contra Idoyaga y Trapani

El ministro Luis Gneiting, citado en el caso de la presunta coima pagada por Frigorífico Concepción, acudió ayer a la Fiscalía General y habló de que hallaron irregularidades en Senacsa cuando estaba a cargo de Hugo Idoyaga. También apuntó a Carlos Trapani y Fernando Serrati, “testigos” del caso soborno.

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Aunque el ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Gneiting, negó ante consulta de los periodistas que la “contradenuncia” que estaba detallando sea una represalia, no perdió la ocasión para decir que sí le llama la atención “que los mismos que permitieron todo esto (las irregularidades que describió) fueron los mismos que nos denunciaron”. Y para que no queden dudas, citó luego a Hugo Idoyaga (extitular de Senacsa), Carlos Trapani (extitular de Fundasa y de Senacsa) y Fernando Serrati (ganadero).

Idoyaga fue quien dio testimonio, al igual que Trapani, de haber escuchado al dueño de Frigorífico Concepción, Jair de Lima, y a su abogado, Pedro Ovelar, decir que habían pagado coima para que se les levantara la prohibición a exportar. El ministro Gustavo Leite (MIC) debía recibir US$ 500.000, y la esposa de Gneiting, US$ 100.000, de los que adelantaron US$ 300.000, según testimoniaron ante fiscalía.

Gneiting dijo ayer que fue a la Fiscalía General para preguntar si podían presentar su denuncia como parte de la causa ya abierta. Le aconsejaron que sea en un caso independiente, según contó a su salida.

Una de las irregularidades se habría dado en Fundasa, la entidad formada para administrar la vacunación antiaftosa, pero donde en realidad se abrió un monopolio en el que estaban implicados los tres: “preside Trapani, fiscaliza Idoyaga y el proveedor es Serrati”, alegó el ministro al resaltar que era un negocio de US$ 30 millones al año, e iba para 10 años.

Cargó también sobre las espaldas de anteriores autoridades de Senacsa –incluido de nuevo Idoyaga– la responsabilidad del ingreso de carne importada, algunas de forma irregular, en frigoríficos habilitados para exportar, lo que está prohibido por propia resolución de Senacsa. Dijo que tenían pruebas y testigos de estos hechos.

Citó, además, que hubo manipulación en el Sistema de Gestión de las Oficinas Regionales (Sigor) y falta de incorporación de Senacsa a la Ventanilla Única de Importación, lo que de por sí ya sería sospechoso. “Acá se denota que todo el sistema era vulnerable, fácil de corromper. Había demasiadas falencias, y siempre les encontramos (en estos hechos) a las mismas personas (Idoyaga, Trapani y Serrati)”, expresó Gneiting, quien acudió acompañado por el nuevo presidente de Senacsa, Fredis Estigarribia.

Asimismo, el titular del MAG dijo que también descubrieron la contratación sin concurso de 748 funcionarios, aunque no especificó bien si se refería al Senacsa o a Fundasa.

A otro nivel, señaló que estas dos entidades son responsables de una especie de estafa a 1.200 casas expendedoras de vacunas, que se prepararon, invirtieron para proveer las antiaftosas, “y al final no se les autorizó a operar”, lo que ahora se ha revertido al liberar la venta de vacunas, enfatizó.

Están “a disposición” 

En otro orden, los ministros Leite y Gneiting se pusieron ayer a disposición de los fiscales Nelson Ruiz y Yolanda Portillo, quienes investigan el escándalo de la denuncia de coima y soborno. Ambos presentaron escritos. Gneiting lo hizo sin abogado. Pidió que el hecho se esclarezca porque afecta su “reputación”, en tanto que Leite se puso a disposición con el patrocinio de los abogados Osvaldo Granada Salaverry y Alberto Bertón Planás. Estos dos profesionales también representan a su primo Emilio “Tiki” Cubas, otro involucrado como supuesto nexo de la coima.

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