La CGR sospecha que hubo robo en la bóveda del BCP e inicia investigación

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La Contraloría General de la República (CGR) elevará al Banco Central del Paraguay (BCP) un pedido especial para investigar a un funcionario de su Tesorería porque sospecha que hubo fuga de dinero.

El sospechado habría realizado cuantiosas compras de inmuebles, hecho que provocó la denuncia.

 

El contralor general, Rubén Velázquez, afirmó ayer que el pedido de informe  elevarán al ente emisor este lunes y que iniciarán una  investigación de lo actuado por el funcionario Federico Ortiz, quien estaba comisionado al área de Tesorería, específicamente en la destrucción de billetes.

Agregó  que la investigación se inicia a raíz de denuncias de otros funcionarios del BCP, de que Federico Ortiz habría adquirido cuantiosas propiedades, a pesar de su condición de funcionario técnico de la tesorería.   

"Se realizará un examen para  ver si la evolución de su patrimonio conlleva a su ingreso. Si se encuentra una evolución en demasía de su patrimonio, eso se denuncia a Fiscalía a efectos de que se realice el proceso penal", afirmó el contralor.   

El contralor detalló que los fundamentos de la denuncia hacen sospechar de una aparente fuga de  billetes que debían ser destruidos para la adquisición de las propiedades. Sin embargo, en ningún momento dio identificó a los que  realizaron la denuncia, tampoco  mostró documento alguno que justifique la sospecha.   

Destrucción de billetes  
 
Es importante destacar que en el proceso de destrucción de billetes involucra a tres instituciones: por el lado operativo, a la Tesorería y Auditoría del Banco Central;  como veedores a la Contraloría General y a la Escribanía Mayor del Gobierno, cuyos agentes  certifican todos los procedimientos. Además, la Policía Nacional, que controla el ingreso y salida de  funcionarios a la bóveda. De confirmarse las acusaciones, la sospecha salpicaría también a todas esas instituciones que tuvieron representantes en el proceso de destrucción de dinero.   

Por su parte, el gerente general del BCP, Jorge Villalba, dijo que, no  se puede afirmar que el funcionario sospechado adquirió propiedades con dinero del banco, ya que pudo  adquirirlas mediante otros mecanismos, como una herencia o por trabajos particulares.

Añadió  que el Banco Central no recibió denuncia alguna sobre el caso  que involucra al funcionario Federico Ortiz, pero que están abiertos a las consultas de la Contraloría sobre el caso y que contribuirán con la investigación.   

Señaló también que los riesgos de fuga de dinero de la bóveda se minimizaron considerablemente en comparación con  otras épocas, porque hoy cuentan con la participación   de la CGR y de la Escribanía del Gobierno en la certificación de las operaciones, además del circuito cerrado de cámaras y el dispositivo policial.   

Que den la cara

Al ser consultado Federico Ortiz, el funcionario afectado, negó la existencia de las propiedades y   pidió   que las personas que realizaron la denuncia den la cara y que se abra la investigación para que su situación sea aclarada. Ortiz se desempeñó cuatro años en la Tesorería y fue trasladado a Recursos Humanos,  recientemente fue comisionado   a la operación de destrucción de billetes.     

Arqueo positivo  

En atención a los hechos, el presidente interino del BCP, Rolando Arréllaga, pidió  a la Unidad de Auditoría Interna del Central la realización de un arqueo de los billetes obrantes en la bóveda de la Tesorería de la institución. Procedimiento que se realizó en la tarde de  ayer. En el BCP informaron que el arqueo   no  detectó  faltante alguno.

 Robos anteriores en BCP

El 24 de abril de 1995 fue la primera vez que un directorio del Banco Central  reconoció un robo en sus bóvedas, por valor de G. 7.200 millones. En 1996 la Tesorería del BCP canjeó en ventanillas del BCP cheques adulterados del MOPC y del MEC por  G. 5.000 millones aproximadamente. En el 2001, el último y más llamativo de los casos fue  la detención de un funcionario de la Contraloría General,  quien debía controlar la destrucción de  billetes en la bóveda, cuanto intentaba extraer de ese perímetro algunos fajos. Fue descubierto por las cámaras de seguridad de la Tesorería. El último affaire data de  2009, cuando un control rutinario  detectó  el robo  de 3.100 unidades de billetes de G. 50.000.