Si el turista visita el Parque del Moconá, con los saltos que llevan ese mismo nombre, tiene la opción de hospedarse en medio de la selva antes de emprender la aventura de conocer la reserva “Yasí Yateré”, una denominación castellanizada del mito guaraní del “jasy jatere” y, posteriormente, dirigirse hacia el Parque Salto Encantado.
En las orillas del río Uruguay y cerca de los Saltos del Moconá se encuentra la Misión Moconá, un sitio de 30 hectáreas, ideal para quienes deseen hospedarse en medio de la naturaleza, en contacto directo con el ecosistema y disfrutando del relax y descanso de las instalaciones.
Gabriel Milanese, referente del lugar, explicó que la capacidad del lugar permite recibir a 56 personas, en ocho suites máster y seis suites de selva, con atención prácticamente personalizada. Suelen hospedarse principalmente turistas de Buenos Aires, de ciudades uruguayas y en menor medida de Paraguay.
En este lugar, además de hospedarse, los visitantes pueden disfrutar del río, haciendo canotaje o bien ingresando en él. Las habitaciones tienen vista a la naturaleza que alberga exuberantes fauna y flora, con una decoración que realza la belleza de las maderas y brindan confort al huésped.
Según lo explicado, La Misión Moconá fue construida con intención de brindar un sitio para el descanso, alejado del trajín y estrés que casi siempre caracteriza a la rutina de una ciudad.
Luego de conocer y descansar en este sitio, la siguiente parada es la reserva natural “Yasí Yateré”. Se trata de 40 hectáreas de Selva Paranaense en recuperación, con más del 99% de especies arbóreas nativas, con un arroyo propio llamado “Yeruvá”.
Hay más de 120 especies nativas entre árboles y arbustos, otras más de 50 de enredaderas y más de 80 especies herbáceas (todas identificadas).
Según lo explicado por expertos del lugar, hay muchísimas especies, sobre todo herbáceas, sin identificar todavía. Las únicas exóticas son “paraíso”, que se extraen selectivamente cuando se necesita madera, y la citronella.
El siguiente destino es el Parque Provincial Salto Encantado, de más de 13.000 hectáreas, en la ciudad Aristóbulo del Valle (km 12 de Misiones). Transitando sus senderos agrestes, se puede acceder a la diversidad de vegetales y animales del lugar, que es refugio de 36 especies de mamíferos, 214 de aves y, por supuesto, los saltos, principal atractivo.
En medio del verde intenso de la selva, se aprecia la caída de agua de unos 64 metros de altura. Según los conocedores del lugar, el gran salto fue visto por primera vez en 1936 en un cañadón profundo, al cual hoy día se accede de forma segura y confiable.
En el pasado, la zona era poblada por los guaraníes y según la leyenda, los saltos nacieron de las lágrimas de una indígena que se había enamorado de un guerrero de la tribu enemiga.
Además de compartir lazos históricos, Paraguay y Misiones, Argentina, tienen una fuerte unión cultural. Incluso muchos nombres de lugares están en nuestro dulce idioma guaraní.
