La STP comienza en este mes de setiembre una serie de presentaciones a los autores de la sociedad, con miras a emprender una tarea que apunte a un ordenamiento territorial a partir de esta receta técnica, dijo Villagra.
Profundos cambios
Los profundos cambios económicos, sociales y tecnológicos que se avizoran, y que serán ampliados hacia el futuro, obligan a poner en marcha un plan marco de desarrollo y ordenamiento territorial en Paraguay, debido al importante rol que tiene como proveedor de materias primas a nivel internacional, según la STP.
Las crisis explotan en los últimos años de manera más seguida. Desde el 2008 la crisis financiera se hizo presente primero en EE.UU., que luego se transformó en una crisis económica global y que ahora también afecta a Europa como crisis de deuda, cuyo final es aún impredecible.
Estos fenómenos justifican la necesidad de construir un proceso de desarrollo y ordenamiento territorial en nuestro país, a partir del cual se potencie el desarrollo económico, aprovechando el contexto internacional, pero cuidando y preservando los recursos territoriales, especialmente los recursos naturales y culturales, según el documento de la STP.
Más allá de la necesidad de fortalecer las capacidades de planificación y gestión del desarrollo, hay otros fundamentos para avanzar en un Plan Marco Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial en Paraguay.
Emergencia de nuevas fuerzas
En primer lugar, a nivel mundial, se observa la emergencia de nuevas fuerzas que revalorizan la función de los territorios (tanto urbanos como rurales) como ámbitos estratégicos para la producción, el intercambio, la preservación de zonas ambientalmente valiosas, que aportan recursos y servicios ambientales, la preservación de paisajes, el desarrollo de actividades turísticas, la preservación de la biodiversidad, tanto como de las culturas, identidades y modos de vida de diversas poblaciones, etc.
Un plan de desarrollo y ordenamiento territorial deberá guiar y conducir estas fuerzas y estas dinámicas de valorización, de manera que no se generen desequilibrios sociales, económicos y territoriales en el contexto nacional.
Eso implica evitar que Paraguay se transforme en un desierto verde orientado a la producción de algunos commodities, si no para transformarse en un territorio diverso, rico, con oportunidades de desarrollo y buena calidad de vida en todos los rincones del país.
Impactos de la globalización
El proceso de globalización, si bien genera impactos negativos en ciertos territorios, también es una oportunidad para el crecimiento y el desarrollo que Paraguay debe aprovechar. El nuevo plan y las acciones que se desprendan del mismo pretenden generar las condiciones para poder explotar las dinámicas de crecimiento y desarrollo propias del proceso de globalización, orientando para ello la creación de infraestructuras, equipamientos, la valorización de recursos estratégicos, etc.