Sida aseguró en Estambul, en declaraciones reportadas por la cadena Al Arabiya, que Siria “está entrando en una situación delicada y Damasco está dando sus últimos pasos”.
“La multiplicación de las masacres y los bombardeos muestra que está luchando desesperadamente”, sostuvo el nuevo jefe del CNS, y reclamó a Naciones Unidas que disponga una intervención armada.
“Apelamos a las Naciones Unidas para que, en base al artículo VII de la Carta, autorice el uso de la fuerza para proteger a la población civil”, subrayó Sida.
El Consejo, que agrupa a los principales movimientos de oposición y tiene base en el exterior, eligió a Sida como presidente en reemplazo de Burhan Galiun.
La decisión fue tomada tras una reunión celebrada en Estambul, mientras Sida, de 56 años, era el único candidato a la presidencia por el conjunto de movimientos de la oposición.
El dirigente, que pasó varios años en Suecia, dijo que su prioridad será ampliar el CNS y llevar adelante diálogos con otros representantes de la oposición para incluirlos en el organismo, que afronta acusaciones de tener una hegemonía interna de matriz islámica.
Al menos 14.115 personas fueron muertas en Siria desde el inicio de la represión, mientras en las últimas 24 horas fueron 35 las víctimas mortales en bombardeos a la provincia de Homs.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con base en Londres, difundió la cantidad de víctimas mortales estimada desde marzo de 2011 y sostuvo que 9.862 fueron civiles, 3.470 soldados y 783 militares que se sumaron a los movimientos de oposición.
El canciller británico, William Hague, advirtió ayer que la situación en Siria es similar a la de Bosnia en los 90 y manifestó que “el tiempo se está acabando” para impedir más matanzas en ese país.
