“Mientras que los mercados desarrollados ya han distribuido una mayor cantidad del espectro, que supera los 600 megahertz (MHz) y 700 MHz; en América Latina apenas fueron entregados 400 y varios por debajo de los 200”, añade el director de 4G Americas.
Nuestro país, si bien ya entregó 290 MHz a las cuatro operadoras, la distribución es la más asimétrica, porque una tiene apenas 30 MHz (Claro), mientras otra concentra 105 MHz (Tigo).
Afecta el servicio de internet
Esta desigualdad en la distribución de bandas para los servicios de telefonía móvil afecta el despliegue de internet de alta velocidad 4G o LTE (Long Term Evolution), porque las operadoras telefónicas no tienen incentivos suficientes para invertir en el despliegue de nuevas tecnologías” . A esto se suma la falta de un cronograma de adjudicación de nuevas bandas y el atraso en la digitalización de los canales de televisión abierta.
Con relación al reparto del espectro entre las cuatro operadoras telefónicas de nuestro país, el Estado adjudicó 290 megahertz (MHz).
Añade que “aún con la importancia que tiene la asignación de espectro radiofrecuencia (RF) para el sano desarrollo del sector, no muchos entes reguladores de América Latina están atrasados en los montos de espectro RF que han adjudicado a los prestadores de servicios móviles de sus respectivos mercados, pero que los gobiernos no simplemente deben adjudicar espectro, sino deben hacerlo de forma transparente y no discriminatoria”.
Agrega que “la importancia de las conexiones móviles no debe ser subestimada” en el mercado paraguayo debido a los “bajos niveles de penetración” de las diversas tecnologías de acceso. Las “Cifras de Pyramid Research muestran que para finales de 2014 Paraguay contaba con menos de 6% de penetración de líneas de telefonía fija y apenas cerca del 3% de accesos a banda ancha fija. Como contraste, la consultora estimaba que los servicios móviles para esta misma fecha rondaban el 107% de penetración”, señala.
Considera que “los niveles de adopción de servicios de telecomunicaciones por el consumidor reflejan una realidad que no puede ser ignorada: la tecnología móvil está posicionada como el principal vehículo para impulsar la adopción de servicios de banda ancha. Para que esto sea una realidad, se precisa una política pública que impulse la expansión en cobertura 4G y establezca las condiciones necesarias para que todos los operadores del mercado ofrezcan servicios en esta tecnología”.
Finalmente, Otero señala que “el Gobierno tiene un fuerte desafío en los próximos meses, pero si logran asignar la mayor cantidad de espectro posible estará dando un paso positivo en sus esfuerzos para beneficiar a los consumidores”.