La tradicional muestra se desarrolla frente al Hospital Regional local, en el km 64, de la Ruta I. Allí exponen sus productos los agricultores de la compañía Mbatoví, quienes pese a las incomodidades, dicen que estarán allí hasta agotar el stock de toda la producción.
Una de las quejas de los labriegos es que la precaria infraestructura se colocó muy tarde y que la malla media sombra que sirve de techo a los locales filtra un calor insoportable debajo. Además, el sitio no cuenta con agentes de seguridad para dirigir el peligroso tránsito vehicular por el lugar.
Luis Doncel, uno de los productores de la compañía Mbatoví, que vende su producción en la feria, dijo que el calor es insoportable debajo de la malla media sombra y que por eso optó por colocar una carpa sobre la misma. El productor estaba soportando ayer el intenso calor en el lugar, acompañado de señora e hijos.
Dijo que el sitio era el mejor para la venta, pues su padre tiene otro puesto de venta ubicado sobre la referida ruta, pero que allí no se quedan los compradores.
Por su parte, Bernardo Vargas, otro productor de sandía, manifestó también su deseo de que las autoridades mejoren la infraestructura del lugar, aunque reconoció que la estadía de los labriegos es temporal (cerca de dos meses) y que posiblemente por esa razón no se invierte en las mejoras. Por el tránsito por la Ruta I, por momentos, la feria se vuelve peligrosa. Mientras los compradores quedan en la banquina, camiones de gran porte pasan rozando los vehículos estacionados.
