Piden resultados antes que nuevos impuestos

Este artículo tiene 9 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Para referentes del sector urbano e inmobiliario, la aplicación de nuevos impuestos a grandes construcciones sería justa si por lo menos se ejecutasen obras de infraestructura pública. Agregaron que la nueva medida no hará más que ahuyentar futuras inversiones, del tamaño del WTC o Paseo La Galería.

Para el arquitecto Víctor González Acosta, la implementación de nuevos impuestos tendría sentido si los organismos del Estado tan solo invirtieran de manera eficiente en infraestructura y servicios. “Infelizmente no se ven resultados”, apuntó.

El profesional fue abordado sobre la creación de nuevos impuestos para las grandes edificaciones, cuyo proyecto denominado “Fondo para atender la contaminación por residuos sólidos en zonas de riesgo” fue aprobado por la Junta Municipal de Asunción, el cual estipula el cobro de tres a cinco jornales mínimos por cada metro cuadrado que fuera concedido vía excepcionalidad.

La excepcionalidad es un permiso que concede la Municipalidad para poder exceder los límites establecidos en el Plan Regulador, cumpliendo al menos tres de siete puntos establecidos como requisitos. Entre ellos se encuentran: tener frente de terreno mayor a 24 metros, área mayor a 720 m², estar frente a una plaza o paseo central o tener más del 60% de estacionamiento del mínimo exigido y otros. Por ejemplo, le permite al inversor construir más metros cuadrados que el establecido como tope.

González Acosta comentó que en todo el nuevo eje corporativo y residencial de la capital se invirtieron más de US$ 1.200 millones en los últimos cinco años, del cual un gran porcentaje se destinó a pagar impuestos. “¿Dónde está esa plata?” se preguntó, y agregó que las autoridades hubieran discutido primeramente con las partes para tratar el proyecto.

“Desde el 2007 se triplicó el ingreso tributario, pero no se ven tres veces más de escuelas ni hospitales”, recalcó. Asimismo, aclaró que no se trata de estar o no de acuerdo con el nuevo impuesto, sino de dónde irá a parar ese dinero. “Si esa recaudación es solamente para pagar salarios y operadores políticos, repetiremos la misma historia, porque el problema principal está en la calidad del gasto público”, sentenció.

González Acosta acotó que aplaudiría esta nueva medida municipal si lo recaudado se reflejara en obras de infraestructura, ya que según sostiene, primero se deben resolver ciertos aspectos, partiendo del altísimo nivel de evasión, la mala calidad del gasto y la incompetencia de gestión de los aparatos del Estado. “Deben demostrar primero que son buenos administradores y si vamos a pagar, paguemos todos”, añadió.

Finalmente acotó que esta situación no estimula nada al sector de la construcción. “Si el Estado no hace su parte, esto no cierra”, subrayó.

Por su parte, el arquitecto Solano Benítez, afirma que lo ideal sería que cada ciudadano se sintiera feliz y orgulloso por ir a pagar sus impuestos a fin de mes o año y viera su dinero en obras de infraestructura, pero si eso no ocurre nadie tendrá el deseo de aportar.

“Yo no sé si ese dinero irá para eso (el fondo), o si será solamente para pagarle a los funcionarios”, señaló.

De igual manera, dijo que también hay que tener en cuenta el impacto que genera la instalación de un edificio en una zona que carece de la capacidad de absorción para residuos, que acarrea un desequilibrio en el sistema.

“La sociedad tendría que estar generando fondos, pero lo que pasa es que no se quiere tributar justamente porque no se sabe cómo será administrado”, indicó.

Según los datos, solo entre 2010 y 2014, la Municipalidad de Asunción había percibido más de US$ 25 millones del sector desarrollador, esto, en concepto de impuesto a la construcción. Ese monto no fue utilizado correctamente, sostienen.