La falta de varillas y otros productos de Acepar desata las quejas, por ahora, de los propietarios de depósitos de materiales de construcción.
La semana última, en se contexto, se concretaron pedidos de la Gobernación de Presidente Hayes y del Centro de Industriales Metalúrgicos (CIME) de una “urgente intervención” de la acería, para evitar males mayores e irreversibles.
El CIME, presidido por Ramiro Vargas Peña, destacó en una carta enviada al presidente de la República, Federico Franco, que las denuncias por la pésima situación de Acepar se vienen haciendo ya desde el 2011, tanto a nivel del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) como ante la Unión Industrial Paraguaya (UIP). En lugar de que las cosas mejoren, según la misiva, las condiciones de aprovisionamiento de parte de Acepar se vienen deteriorando permanentemente.
Es que la ineficiencia de esta industria afecta a todos los subsectores de la construcción. “Si hubiésemos dependido únicamente de Acepar, hoy estaríamos sin varillas”, indicó Conrado Valenzuela, de La Casa de las Varillas y miembro de la Cámara de Vendedores de Materiales de Construcción (Cavemaco).
El problema es que la fábrica se está cayendo, porque nunca se realizaron inversiones, apuntó, y ahora las quejas sobre la falta de materiales nacionales de este rubro aumentan cada día.
Valenzuela recordó que en el 2007 se había conformado una mesa de trabajo entre Acepar, gremios de la construcción y el MIC. En esa oportunidad, el mismo Sergio Tasselli, titular de la siderúrgiga, había hecho un sinfín de promesas de inversión, que nunca se realizaron. “Nos dijo que las máquinas estaban en camino, pero jamás llegaron. A cinco años de esa reunión, la situación está mucho peor”, criticó.
Consultamos sobre el tema al vicepresidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), Juan José Barrail, quien confirmó las quejas en el sector sobre falta de varillas.
“Yo, personalmente, no estoy teniendo problemas porque tenemos compradas cargas con anterioridad de Aceros Asunción y también importadas”, indicó, aunque reconoció que ya recibió noticias sobre el malestar de los constructores por escasez de productos de Acepar.
Según los datos de la acería, el suministro al mercado local ha caído considerablemente en los últimos años. Tal es así que la producción del año 2000 alcanzó el pico de 63.000 toneladas de laminados, mientras que al 18 de diciembre de 2012, la cifra fue de apenas 16.901 toneladas.
La misma caída se registró en el caso de los alambrones para la industria de trefilación y las varillas para la construcción.
La situación no solo procupa a los gremios del sector debido a que se trata de una industria nacional que se privatizó para mejorar la productividad y eficiencia, pero terminó empeorando. Además, es alarmante el hecho de que se vienen años con mucho trabajo en el rubro de la construcción, sobre todo debido a la gran cantidad de obras estatales previstas, y la industria local ni siquiera está preparada para atender la demanda de varillas.
Producto importado es más barato
Datos de depósitos de materiales de construcción indican que las varillas importadas son más baratas que las de origen local, debido probablemente a la mejor tecnología de las industrias extranjeras. En tanto que Aceros del Paraguay (Acepar) continúa con un sistema de producción desfasado, sin que realice siquiera las mínimas inversiones en mantenimiento y para renovación de equipos.
Vendedores de materiales de construcción informaron que Acepar llegó a ofrecer sus varillas a 6.700 guaraníes el kilogramo, pero debido a la competencia del producto importado -que es mucho más barato- perdió clientes y debió reducir sus precios.
Actualmente, tanto las varillas de origen nacional de Acepar como las importadas se ofrecen en el mercado a precios que varían de G. 4.900 a G. 5.000 por kilogramo.
