Esta obra es ejecutada por las empresas Tecnoedil (Roque Ardissone), Heisecke SA (José Luis Heisecke) y Ocho A (Luis Pettengill).
Fue en respuesta a las declaraciones del ingeniero Javier Spinzi, de la Unidad de Bienes Inmobiliarios del MOPC, quien dijo que los Zapag estaban solicitando una indemnización ridícula por el terreno.
El funcionario declaró que de los 5.000 m² que tiene la propiedad, el MOPC solo necesita adquirir unos 550 m², pero que el propietario exigía la compra total del terreno, a un valor muy superior al que fue tasado por la cartera.
En respuesta a estas declaraciones, Gubetich afirmó que en fecha 9 de abril del 2013, a través de un acta labrada por escribanía, se constató el ingreso no autorizado de maquinaria, equipos y personal vinculados a la ejecución de la obra, al terreno que es propiedad de Cimportex SA y que como resultado de esta constatación formularon una denuncia penal contra el consorcio contratista.
El abogado recordó que no se sancionó jamás un proyecto de ley de expropiación respecto a la propiedad y que por tanto el MOPC no puede pretender que su cliente cargue con las imprevisiones de esta obra.
