Proponen a menonitas como modelo de desarrollo

PUERTO CASADO, Alto Paraguay. El gobernador electo de Alto Paraguay, Erasmo Rodríguez, reconoció que muy pocos casadeños se encuentran en condiciones de trabajar la tierra y que existe toda una cultura de trabajo asalariado. Sostuvo en una entrevista que realmente quieren tierras y desarrollarse, pero tierras en producción. ‘‘La tierra sola no es solución’’, dijo Rodríguez.

La expropiación es un mecanismo jurídico que apela a la fuerza del Estado con la intención de establecer un beneficio colectivo. Esta medida, sin embargo, no es suficiente por sí sola para restablecer equidad en conflictos sociales o ambientales.

La expropiación debe formar parte de un paquete político y económico, como señal de una expresión real de voluntad del Estado para mejorar realidades. Un ejemplo cercano y patético tenemos con la expropiación de las tierras de Cipasa, administrada por la familia Antebi.

Cipasa era propietaria de casi 400 mil hectáreas en el departamento de Concepción. Poco más de 200 mil hectáreas se expropiaron, pero esta medida causó más daño que beneficios. Perdió el Estado, que debe pagar 45 millones de dólares en concepto de indemnización; la familia Antebi, por la pérdida del valor adquisitivo del monto inicial de resarcimiento de daños; perdió la nación, porque los recursos naturales que se encontraban bajo resguardo de los anteriores propietarios quedaron arrasados; y los mismos pobladores sufren un impacto negativo, al quedar sin posibilidades de explotación racional de las tierras destruidas que heredaron.

Peor aun, pero quienes ya están comprando tierras expropiadas y que deberán ser pagadas por el Estado paraguayo son ciudadanos brasileños.

Esa es la realidad de la expropiación de las tierras de Antebi. No hay otra, salvo diversas versiones que puedan surgir de análisis ideológicos.

Ahora se busca retomar con fuerza una campaña para lograr la expropiación de una parte de la propiedad que la Secta Moon adquirió en 2000 en Puerto Casado, Alto Paraguay, donde disponen de 504 mil hectáreas. Los pobladores de Puerto Casado pretenden 158 mil hectáreas.

El gobernador electo de Alto Paraguay, Erasmo Rodríguez, se muestra escéptico sobre los resultados que pueda tener la expropiación. ‘‘Conseguir tierras no es la solución. ¿Cómo se administrarán después? Eso es lo que me preocupa’’, sostuvo el político.

Rodríguez trajo a colación una experiencia local: la creación de una colonia en el antiguo obraje San Carlos, que fuera propiedad de Casado SA, fue un absoluto fracaso; se repartieron las tierras entre los pobladores, pero hoy los dueños son todos brasileños.

La opción que plantea Rodríguez es interesante: tomar el modelo menonita, a través de un convenio de cooperación con las colonias del Chaco Central, y establecer una cuenca lechera con base en Puerto Casado.

‘‘Es posible involucrar a los menonitas, que tienen una vasta experiencia en producción agropecuaria bajo el modelo cooperativista. En una superficie razonable, establecida con seriedad, se pueden comenzar los trabajos, sin llegar a la entrega de lotes para evitar la venta. El que quiera trabajar, se queda; aquellos que no producen, salen’’, agregó nuestro entrevistado.

Rodríguez tiene una visión pragmática de la realidad chaqueña. ‘‘No se puede tirar a la gente en un terreno. Sin planificación y acompañamiento la experiencia será un fracaso. Realmente queremos desarrollarnos y queremos tierras, pero tierras en producción. Comparto la expropiación como idea, pero se requiere un plan de trabajo definido y proyectos viables. Vuelvo a señalar que la tierra sola no es solución’’.

El gobernador electo reconoció que, en Puerto Casado, muy pocas personas se encuentran en condiciones de trabajar la tierra. ‘‘Hay toda una cultura de trabajo asalariado.Tenemos más de 100 años trabajando en la fábrica de Carlos Casado, que es completamente diferente a ir a trabajar la tierra’’.

En esta localidad, según dijo, se vive de milagro. ‘‘Esta es la localidad más pobre del departamento, con gente que ni siquiera come todos los días. Está terrible la situación en Casado. ¿Por qué no unir esfuerzos entre todos? Ver qué puede aportar el municipio, la Gobernación y la empresa, para negociar entre todos intereses que pueden ser comunes’’, se preguntó.

La empresa creada por la Secta Moon se denomina Victoria SA, que lleva dos años radicada en el Alto Paraguay. Las inversiones están previstas en el campo agroindustrial, pero se encuentran en etapa experimental. En estas condiciones es imposible pedir resultados inmediatos y trabajo para seis mil almas que apenas sobreviven en Puerto Casado.

Bien dijo Erasmo Rodríguez al comentar que ‘‘mi adversario es el estómago vacío. Tenemos una bomba de tiempo que puede explotar’’. La experiencia menonita puede ser válida para Puerto Casado, después de todo no tiene lógica repetir una experiencia cuyo resultado ya conocemos: la expropiación no es suficiente para solucionar problemas sociales.


PRÓXIMA NOTA: La opinión de los jóvenes casadeños.
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