El 8 de febrero de este año comenzaron las obras que la empresa Paraguay Pork SA está realizando en la localidad de San Agustín, distrito de Paso Yobái. La firma está integrada por inversores de Argentina, Paraguay y Uruguay, que tras el análisis de las características productivas y sanitarias de nuestro país, llevaron adelante este importante emprendimiento que busca trascender a nivel regional y mundial en el rubro de las carnes porcinas.
Es la carne más consumida a nivel mundial y en Paraguay es un sector de baja incidencia en todo el PBI agropecuario nacional.
El proyecto contempla la instalación de 2500 madres bajo las estrictas normativas de Bienestar Animal vigentes hoy en la Comunidad Europea y que se han comenzado ya a implementar en los grandes países productores de cerdo. Tanto en Estados Unidos como en China, dos países con enormes diferencias culturales, los requerimientos del consumidor apuntan a seleccionar a sus proveedores entre aquellos que producen respetando los derechos del animal y los que no.
El emprendimiento, tanto por su magnitud como por su enfoque productivo, ha tomado este mensaje del mercado como hilo conductor de su estrategia de desarrollo.
Se suma además un planteo de reducir el uso de antibióticos al máximo posible, teniendo como objetivo final poder certificar que sus productos son libres de antibióticos.
Bioseguridad
El presidente de la firma, Ing. Ricardo Llano, explicó que los estándares de bioseguridad definidos por el departamento técnico son súmamente exigentes, “ya que para nosotros la salud y el bienestar de los animales son, ambos, un activo de la empresa”.
El Sr. Matías Buchanan, integrante de la empresa desarrolladora del proyecto, Asprandel SA/Proteinum, que cumple funciones de Director de Obras, comenta que todo el poblamiento se está realizando desde Brasil, con un pie de cría de altísimo status sanitario (Libre de Mycoplasma-enfermedad respiratoria). Dicho poblamiento contempla el ingreso de toda la pirámide genética, es decir, bisabuelas, abuelas y hembras comerciales, de tal manera que una vez finalizado no será necesaria la incorporación de nuevos animales, ya que todo lo que sea mejoramiento genético llegará a la granja como genética liquida o transferencia de semen desde centros genéticos o centros de investigación. Con ello se apunta a mercados de alta gama, como el coreano o japonés, que requieren carnes con un marmóreo especial.
El proyecto en curso contempla la construcción de más de 40.000 metros cuadrados, con una planta de molienda y acopio propia.
Los primeros embarques de cerdos a faena están proyectados para junio de 2018. El programa productivo prevé la salida semanal de 1440 cerdos con un peso promedio de 125 kilogramos por animal.
Otro de los puntos más relevantes, que no pasan por la tecnología de primer mundo, es el compromiso del proyecto de lograr un alto nivel de transferencia de tecnología a mano de obra paraguaya. Para cumplir este objetivo se está trabajando fuertemente en un programa de capacitación del personal seleccionado para integrar su nómina de colaboradores.
El mercado al que apunta este proyecto es el mercado local, además de los mercados de exportación, de manera de sumar al porfolio de productos que vende Paraguay al mundo carnes porcinas de alta gama.
