Sospechosa cantidad de impresiones de prueba en las emisiones de bonos oficiales

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Las sospechas de la Contraloría General de la República de la posible comisión de fraudes con las impresiones de bonos oficiales emitidos entre 1993 y 2002 por un monto de US$ 1.300 millones emanan del poco claro destino de la excesiva cantidad de 2.990 pruebas impresas. Cuestiona la destrucción por incineración realizada por los mismos impresores sin fiscalización de la Contraloría y de la Escribanía Mayor de Gobierno.