Papelón ante visitantes extranjeros

La proverbial ineptitud de la Municipalidad de Asunción ha vuelto a evidenciarse en vísperas del partido final de la Copa Sudamericana de Fútbol, para el que llegan decenas de miles de visitantes extranjeros, sobre todo argentinos. Ya en mayo de este año se supo que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) había decidido que el juego se dispute en nuestra capital, pero el intendente Mario Ferreiro se tomó su tiempo y recién esta semana, tras críticas de la prensa, empezó la limpieza de las adyacencias de la Avenida Costanera. Aún ayer, con miles de turistas ya llegados, todavía se cortaba el pasto allí y se estaban pintando las calles Palma y Estrella. Los turistas tenían que haber sido recibidos en una ciudad limpia y acogedora, pero se llevarán una pésima impresión, sin duda, debido a la indolencia de la administración municipal, que empezó muy tarde a tratar de mejorar la ajada apariencia de la ciudad. Que los hinchas sepan disculpar las molestias causadas, que son las mismas que los asuncenos deben sufrir todos los días.

La proverbial ineptitud de la Municipalidad de Asunción ha vuelto a evidenciarse en vísperas del partido final de la Copa Sudamericana de Fútbol, para el que llegan decenas de miles de visitantes extranjeros, sobre todo argentinos. Ya en mayo de este año se supo que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) había decidido que el juego se dispute en nuestra capital, pero el intendente Mario Ferreiro se tomó su tiempo y recién en las últimas semanas trató de ocultar la basura bajo la alfombra. Su jefe de Áreas Verdes, Gerardo Rolón Pose, habló de la imposibilidad de un maquillaje, al admitir el 5 de noviembre que las tres plazas céntricas destruidas por una larga ocupación ilícita ya no podrían ser reparadas para el día de hoy. El 29 de octubre, el lord mayor también había prometido despejarlas, pero algunas familias “damnificadas” permanecen en el lugar. Recién esta semana, tras críticas de la prensa, empezó la limpieza de las adyacencias de la Avenida Costanera, convertidas en un gran vertedero por los residuos arrastrados por los arroyos. La tarea fue realizada por unos 300 miembros de las Fuerzas Armadas y personal de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), y no precisamente por algunos de los más de ocho mil funcionarios municipales. Recién ayer se empezó a cortar el césped en el lugar, como si hubiera crecido de repente, y también las céntricas calles Palma y Estrella seguían siendo pintadas, sin la presencia de policías de tránsito, con el consiguiente “trancazo” en la circulación de vehículos. ¡Mayor improvisación, imposible! Las aceras de las calles cercanas siguen tan destrozadas como siempre y el nuevo Paseo de las Luces continúa en parte a oscuras, debido al robo de focos. En barrios más alejados, como el de Villa Morra, la basura no está siendo recogida.

La Municipalidad prefirió ocuparse de mejorar las principales vías de acceso al estadio donde se realizará el partido, en el marco de un convenio con la Conmebol y con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que prevé una inversión de 310.000 dólares. Dado este aporte, los trabajadores municipales se habrían dedicado a asfaltar dos calles, a bachear y recapar otras y a colocar señales de tránsito, además de podar árboles para que sus ramas no obstaculicen el paso de buses de gran porte. Se estima que el país –en especial Asunción– recibirá de los turistas deportivos unos 15 millones de dólares, de modo que tenían que haber sido recibidos en una ciudad limpia y acogedora, pero se llevarán una pésima impresión, sin duda, debido a la indolencia de la administración municipal, que empezó muy tarde a tratar de mejorar la ajada apariencia de la ciudad. Una demostración palmaria de su extrema inoperancia es que haya permitido que el “patrimonio histórico nacional” integrado por las plazas Independencia, Juan de Salazar y la de Armas siga en parte ocupado y mostrando las huellas del prolongado atropello. ¿Qué dirían nuestros compatriotas si, con motivo de algún evento importante, visitaran Buenos Aires y la Plaza de Mayo estuviera en condiciones similares? Es improbable que retornen con una buena opinión acerca del Gobierno Autónomo.

Solo debido a un acontecimiento futbolístico, la Intendencia Municipal quiso realizar a última hora lo que está obligada a hacer durante los 365 días del año, empezando por impedir que los bienes públicos sean invadidos y asolados. Desde luego, no lo hizo nada bien, pese a que dispuso de seis meses para preparar sus recursos humanos y materiales con el fin de adecentar nuestra capital. No serán pocos los hoteleros o comerciantes que se avergüencen ante sus clientes por la situación en que se encuentra. A su vez, muchos de estos se preguntarán, sin siquiera haber visitado los mercados municipales, por qué los asuncenos toleran tanta suciedad y tanto deterioro. Se diría que ya están más o menos acostumbrados, pues el actual intendente no es el primer incapaz que eligieron por error.

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Resulta así que si no hubiera sido por el fútbol, nada habría cambiado en el Barrio Obrero ni en la Avenida Costanera, siendo de temer que a partir de mañana las cosas vuelvan a su estado normal, esto es, al triste abandono. Si bien habría sido deseable que la Secretaría Nacional de Turismo instara a la Municipalidad a tomar prontas medidas para enfrentar el desafío, lo cierto es que el principal responsable del desastre urbano es Mario Ferreiro. No pudo renunciar a su parsimonia habitual para intentar “maquillar” la casa con la debida antelación.

Como si fuera poco, ni siquiera pudo solucionarse el problema de los “cuidacoches”, habituales protegidos del intendente, quienes en días normales se constituyen en azotes de los asuncenos y que para esta magna fiesta deportiva se prepararon a “hacer su agosto”, cobrando a quienes concurran al estadio la exorbitante suma de 50.000 guaraníes. Si bien hasta el ministro del Interior promete que no sucederá tal cosa, ¿quién andará detrás de cada uno de ellos para impedir que extorsionen a los visitantes extranjeros? Por suerte, una jueza ordenó a la Policía que impida la presencia de los cuidacoches en el lugar del espectáculo y sus alrededores.

En fin, que los hinchas extranjeros sepan disculpar las molestias causadas, que son las mismas que los asuncenos deben sufrir todos los días. No se trata de que sean menospreciados, sino que nuestras autoridades municipales son lo que son: unos incompetentes de tomo y lomo.

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