La obra estaba presupuestada en G. 20.000 millones, de los cuales se llegaron a pagar más de G. 18.835 millones. Alfa y Omega se comprometió a terminar los trabajos en 30 meses, pero desde el inicio hubo retraso.
En diez años solo se llegó a empedrar diez kilómetros, de los cuales 5 ya presentan deterioro.
En junio del 2019, luego de denuncias de pobladores de la zona y manifestaciones con bloqueos de la Ruta 3, Alfa y Omega se declaró imposibilitada para realizar las reparaciones del pavimentado ya construido y para culminar los trabajos. En esa situación acepto la rescisión del contrato con el MOPC manifestando que “renuncia” al cobro de los fondos de reparo de G. 1.165 millones para que sean destinados a la reparación de los defectos del empedrado construido, de acuerdo a un informe del fiscal de obras.
