CARAPEGUÁ (Emilce Ramírez, de nuestra redacción regional). El veterano Escolástico Báez recordó que siendo muy joven se alistó para servir a la patria en el Chaco paraguayo. Dijo que a los 17 años fue a defender el territorio nacional en la guerra contra Bolivia (1932-1935).
Rememoró que fueron tiempos difíciles aquellos días en el territorio chaqueño, pero la única opción era defender la tierra paraguaya. Al término de la contienda regresó a su comunidad de Cerro Pinto donde realizó otro tipo de lucha, el trabajo duro para juntar dinero y comprar para su finca.
El héroe pidió a los gobernantes que se ocupen y preocupen más de los pocos excombatientes que aún viven y que pasan necesidades. Dijo que él tiene la suerte de que tiene a sus hijos que lo cuidan y eso le fortalece para seguir viviendo más años.
El veterano relató que su rutina diaria comienza a las 05:00 con el rezo del rosario a su protector espiritual, San Blas. Luego toma mate y después desayuna, cuyo menú desde hace años es la leche de vaca recién ordeñada.
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El excombatiente solo tiene problema de presión alta. No padece otra enfermedad, según dijo.
Emocionado
El defensor del Chaco no ocultó su emoción por el festejo organizado por familiares, amigos y vecinos. La banda de músicos de la Artillería de Paraguarí estuvo presente en la celebración y ofreció una retreta.
El excombatiente se emocionó al escuchar la polca 13 Tuyutí. Luego, mostró sus dotes de bailarín.
El Tte. Cnel. Maximino Álvarez, del Comando de Artillería de Paraguarí, felicitó al veterano por sus 103 años. Expresó que gracias a él y otros miles de compatriotas nuestro país no perdió el Chaco durante una guerra sin igual contra Bolivia (1932-1935).
La concejala municipal Ada Ramírez (PLRA), quien estuvo presente en el festejo, señaló que es emocionante visitar al último excombatiente de la Guerra del Chaco con vida de la comunidad. Señaló que representa una reliquia y es un orgullo para el distrito porque don “Colá” forma parte de la historia de nuestro país.
El excombatiente se casó dos veces y enviudó en ambas ocasiones. De su primer matrimonio con Faustina Báez Ayala nacieron ocho hijos: Filomeno, Francisco, Juan Isidro, Mariano, Cándido, Andrés, Eugenia y Anacleta. Cuenta con 42 nietos y 36 bisnietos.
Con la segunda esposa que tuvo, Luciana Gómez, no llegó a tener hijos, señaló una de sus hijas, Anacleta Báez.
